CGS y la inclusión financiera


La misión del CGS es obtener crédito para los empresarios que no están siendo asistidos por la falta de garantías de calidad; así como también para fluir el crédito en las mejores condiciones. El concepto de adicionalidad financiera es la razón de ser del CGS.


El libro “Sistemas de Garantía de Crédito: Marco conceptual para la información sobre el alcance, la adicionalidad y la sostenibilidad” recientemente publicado por la Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras para el Desarrollo ALIDE, con el apoyo de la Asociación Europea de Garantías (AECM) y la Red Iberoamericana de Garantías (Regar), sienta las bases para formular un marco conceptual de la información para el Credit Guarantee Schemes (CGS).

La misión del CGS es obtener crédito para los empresarios que no están siendo asistidos por la falta de garantías de calidad; así como también para fluir el crédito en las mejores condiciones. El concepto de adicionalidad financiera es la razón de ser del CGS.

El documento identifica el efecto económico resultante de mitigar la falla del mercado. Este efecto se puede medir en las entidades beneficiarias (adicionalidad económica) y en la economía local (impacto macroeconómico). El acceso a la política crediticia debería generar empleo, producción u otras variables económicas. El crecimiento económico no es suficiente si no cumple con la inclusión del crédito, mayores niveles de financiamiento o la mejora de las condiciones financieras para la pyme. El CGS requiere desarrollar herramientas de medición para administrar la adicionalidad financiera de manera regular. Por otro lado, la adicionalidad económica evalúa la idoneidad de la política de garantía pública en un contexto.

La adicionalidad financiera debe ser parte de la responsabilidad de los gerentes al menos una vez al año, mientras que la evaluación de la adicionalidad económica es parte de la revisión estratégica cada cuatro o cinco años. El documento aborda las preguntas de principio que afectan a las metodologías de medición, clasificadas de acuerdo con el tipo de datos y de acuerdo con el tipo de enfoque cualitativo o cuantitativo. El desafío es cómo medir la adicionalidad financiera a corto plazo (al menos una vez al año, pero trimestralmente de forma ideal).

Algunas conclusiones

La tipología de usuarios externos de la información de un CGS es muy variada. Los principales son las entidades de crédito que movilizan el crédito debido a la garantía concedida por el CGS y los aportantes de recursos.

Los principios del World Bank (2015) recogen estas necesidades de información en los principios 14 y 16. El principio 14 exige que los CGS elaboren estados financieros siguiendo las normas contables vigentes en la jurisdicción para las entidades de crédito y que, además, dichos estados financieros se sometan a auditoría de cuentas externa. El principio 16 indica que el desempeño de los sistemas debe ser medido de forma sistemática y periódica atendiendo a las tres dimensiones siguientes: Alcance, Adicionalidad y Sostenibilidad financiera.

El alcance y la adicionalidad se tornan en objetivos específicos de este tipo de entidades frente a las entidades con ánimo de lucro que persiguen la creación de valor en términos monetarios. La sostenibilidad financiera se encuentra como un objetivo de toda entidad, con y sin ánimo de lucro, y los administradores deben formular sus estados financieros bajo la hipótesis de empresa en funcionamiento.

Relación entre Adicionalidad Financiera y Adicionalidad Económica

La definición de estos conceptos, así como las metodologías para su medición, son los objetivos de este trabajo. Su lectura permite conocer y encontrar respuestas a cuestiones relevantes para la actividad y el rol de los CGS. En síntesis, los señalamos a continuación:

  • La información que ofrecen los sistemas de garantía debe responder a un marco lógico deductivo que, identificando las necesidades de la información, desarrolle los objetivos de esta, sus características y los elementos de medición.
  • Los objetivos de la política pública determinan el diseño y los modelos de negocio de los CGS. La capitalización, gobierno, administración y operativa determinan la tipología de CGS. Las relaciones con las entidades financieras son determinantes en todos los modelos. El modelo de distribución de la garantía forma parte de la arquitectura del sistema y es un elemento esencial de su marco estratégico. El modelo de distribución es consecuencia de un análisis del equilibrio entre el alcance, la adicionalidad y la sostenibilidad.
  • La información es útil si es relevante y fidedigna. Ambas características se maximizan cuando la información llega en tiempo oportuno, es comparable, verificable y comprensible. Una información es relevante si permite medir el alcance o la adicionalidad generada por las actividades llevadas a cabo por la entidad y es fidedigna cuando la información es completa, neutral y libre de errores.
  • Definir la unidad de cuenta resulta trascendente para medir el alcance, la adicionalidad y la sostenibilidad, conceptos nucleares en la evaluación de los sistemas tal y como expone el World Bank (2015).
  • La medición de la adicionalidad es el gran reto del desarrollo de un sistema de información completa de la actividad de un CGS. La adicionalidad financiera impulsa la adicionalidad económica de un CGS. Por el momento en el que se puede medir, la adicionalidad financiera puede ser ex ante y ex post.
  • La adicionalidad financiera ex ante mide, a través de un modelo que simula la decisión de la entidad financiera, si la operación habría sido rechazada (la garantía generaría crédito adicional) o aprobada (la garantía no generaría crédito adicional) por ésta. Por su parte, la adicionalidad financiera ex post mide el volumen de crédito incremental o las mejores condiciones de acceso al crédito como consecuencia de la actividad de un CGS.
  • La adicionalidad financiera ex ante es directamente controlable por los gestores del sistema y existen metodologías que permitirían obtener evaluaciones conforme se desarrollan las operaciones. La adicionalidad financiera ex post mide el efecto de la política de garantías en la financiación de los empresarios.
  • La adicionalidad financiera, extensiva e intensiva, está vinculada a la razón de ser de los CGS: facilitar el acceso a la financiación de la micro y pyme en las mejores condiciones. Esta es la misión de cualquier CGS.
  • La generación de adicionalidad económica es la razón última de la política pública. Su consecución está inducida por la política pública, aunque también depende de otros factores ajenos al desempeño del sistema y requiere de un horizonte temporal más amplio que el ejercicio económico para poder ser estimada. Mide el bienestar económico generado a consecuencia de la actividad del sistema. En los CGS, la adicionalidad económica tiene sentido una vez se ha identificado la existencia de la adicionalidad financiera.
  • La adicionalidad financiera forma parte del marco de evaluación de la gestión de un CGS; por su parte, la adicionalidad económica evalúa la idoneidad de la política pública de garantía en un contexto.
  • La adicionalidad financiera debería formar parte de la rendición de cuentas de los gestores con carácter, al menos anual, mientras que la evaluación de la adicionalidad económica forma parte de la revisión estratégica, cada cuatro o cinco años.
  • La sostenibilidad mide la capacidad de la entidad para generar o recibir los recursos que posibilitan el desarrollo equilibrado de la actividad en el largo plazo.
  • Existen experiencias de medición de la adicionalidad, mediante evaluación de los métodos cualitativos y cuantitativos. Las metodologías cualitativas solo pueden emplear datos de carácter subjetivo, mientras que las técnicas cuantitativas pueden utilizar tanto los obtenidos de los sujetos (cualitativos) como objetivos (datos sobre operaciones). El trabajo aborda las cuestiones de principio que afectan a estas metodologías, clasificadas según el tipo de datos y según el tipo de enfoque cualitativo o cuantitativo.
  • La formulación de un modelo de información en una entidad que tenga entre sus actividades la concesión de garantías requiere un proceso con las siguientes etapas: Definición de los objetivos de la entidad, establecer los soportes de información y su periodicidad y definir los indicadores sobre la base de la calidad de la información.
  • Los objetivos de alcance, adicionalidad y sostenibilidad deben formar parte de los cuadros de mando integral utilizados por los gestores de los sistemas de garantía a través de indicadores relevantes, mensurables y fidedignos.
  • En el capítulo 3 se presentan los indicadores que pudieran ser relevantes para medir las diferentes prioridades de la política pública. Los indicadores sobre alcance de los sistemas de garantía son fácilmente recuperables de los sistemas de información de las entidades de garantía. Sin embargo, el reto reside en cómo efectuar la medición de la adicionalidad en el corto plazo (al menos anualmente, pero idealmente trimestralmente).
  • Los modelos de CGS influyen, por sus características estructurales y operacionales, en las metodologías recomendables para implementar la medición. Esta influencia proviene del diferente acceso a información que se deriva de cada estrategia de distribución.
  • Los sistemas de garantía influyen en la economía regional o nacional. Existen diversas metodologías que permiten estimar dicho impacto, siendo uno de los más consagrados el análisis coste-beneficio.

La versión completa libro está disponible en la página web de ALIDE (inglés/español) con los respectivos links de descarga:

Español: http://www.alide.org.pe/publicaciones-2/publicaciones-alide/

Inglés: http://www.alide.org.pe/en/publicaciones-2/publicaciones-alide/