Regulación Fintechs: breve panorama y desafíos


El crecimiento de las Fintech en la región ha llegado a un nivel donde la necesidad de regular es insoslayable. Se trata de un importante desafío, pero también de una oportunidad, pues este actor financiero se está convirtiendo en una alternativa en campos como la inclusión financiera de las Mipyme.


Sylvia Gabriela Andrade, Diego Herrera y Johan Arroyo
Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

En los últimos años América Latina ha tenido un acelerado surgimiento de nuevas empresas financieras basadas en plataformas tecnológicas conocidas como “Fintechs”, lo que augura un profundo cambio en los mercados financieros, pero al mismo tiempo presenta un desafío para sus reguladores.

Un nuevo informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Finnovista, denominado “Fintech: Innovaciones que no sabías que eran de América Latina y Caribe” provee por primera vez información que permite describir de manera sistemática la actividad empresarial de las Fintech en la región al 2016. Entre las principales tendencias se destacan:

  • Existen más de 700 empresas Fintech en 15 países. Se trata de una oferta de soluciones que incluye todos los segmentos y las tecnologías subyacentes que se observan a nivel global, dinamismo que favorece el surgimiento de una industria de servicios financieros digitales más innovadora e inclusiva en la región.
  • Tres de cada cinco empresas Fintech fueron establecidas entre 2014 y 2016, reflejando el potencial del sector que perciben los emprendedores, pero también que la mayoría de los productos y modelos necesitan madurar y crecer.
  • Una de cada cuatro fintechs operan como plataformas alternativas de financiación, ofreciendo préstamos, financiamiento colaborativo (crowdfunding) o financiación por medio de la intermediación de facturas. Otra cuarta parte operan como empresas de pagos. Del remanente, un 13% funcionan como gestión de finanzas empresariales y un 10% como gestión de finanzas personales, entre otros segmentos de negocios como gestión patrimonial, seguros y bancos digitales.
  • Brasil es el país con el mayor número de emprendimientos (230 firmas), seguido por México (180), Colombia (84), Argentina (72) y Chile (65). Estos cinco países concentran casi un 90% de la actividad Fintech en América Latina y el Caribe.
  • Un 41,3% de las Fintechs encuestadas afirma que su misión es servir a clientes que permanecen excluidos o subatendidos por el sector de servicios financieros tradicionales, ya sean personas o micro, pequeñas y medianas empresas (Mipyme).
  • Importante, uno de cada cuatro emprendimientos Fintech considera a las Mipyme como su cliente principal, facilitando acceso a financiamiento, capital y a servicios de gestión de finanzas empresariales, entre otros. El vertical de financiamiento colectivo es particularmente interesante ya que datos del reporte sobre finanzas alternativas en las Américas, apoyado por el BID, muestra que en nuestra región, a diferencia de casi todo el resto del mundo, estas plataformas financian principalmente a empresas (63%) y no al consumo .

La nueva edición del informe del BID se publicará prontamente y contendrá información actualizada a finales de 2017, observándose que la cantidad de emprendimientos ha aumentado de manera importante en la mayoría de los países, tendencia que se espera que continúe en la medida en la que se desarrolle la regulación relevante y se adapte a estos nuevos modelos.

Sandbox Regulatorio
El panorama del ecosistema Fintech presenta importantes bretos para los hacedores de políticas, reguladores y supervisores financieros de la región. Por una parte, las Fintech regionales han venido respondiendo a las lagunas y asimetrías que persisten en la región para la asignación de crédito, principalmente a las Mipyme. En este sentido se vienen constituyendo como una alternativa viable de política para generar mayores niveles de inclusión financiera en la región. Por otra parte, a medida que el sector crece, se llega a un punto crítico a partir del cual deja de ser “demasiado pequeño para preocupar” para convertirse en “demasiado grande para ignorarlo” y es necesario regularlo y supervisarlo apropiadamente.

Se debe lograr el equilibrio entre el fomento de la innovación y la protección de los intereses de todos los agentes y la competencia en el marco de un sistema financiero estable. Una herramienta que permite lograr este objetivo son los Sandboxes Regulatorios: espacios de experimentación, que permiten a empresas innovadoras operar temporalmente productos o servicios, bajo ciertas reglas que limitan aspectos como el número de usuarios o el período de tiempo en que se pueden ofrecer, todo bajo la mirada atenta del supervisor.

Mediante los Sandboxes o Bancos de Pruebas Regulatorios, los supervisores y reguladores pueden evaluar los riesgos asociados a los productos o servicios financieros innovadores. Los productos que pretendan integrarse al Banco de Pruebas Regulatorio deben ser comprobadamente innovadores, estar listos para entrar en producción y favorecer la producción, envío, captura o generación de valor para el consumidor financiero. Una vez adentro del Sandbox, la plataforma o entidad financiera deberá compartir información periódica con el supervisor financiero sobre el producto o servicio y sus riesgos. Al final, esta información servirá para licenciar o no el producto.

En caso de que los productos o servicios probados se consideren adecuados para los clientes, se podría proponer una regulación y autorizar su comercialización a gran escala. Por el contrario, si las deficiencias detectadas durante su funcionamiento no son resueltas adecuadamente o se considera que conllevan excesivos riesgos, las autoridades podrían prohibir o limitar dichas actividades. En todo caso, la información obtenida puede servir para conocer cómo operan estos nuevos sectores y evaluar si es necesario regular aspectos no previstos en las normas o modificar aquellas que puedan suponer un freno a la innovación.

Así las cosas, los Bancos de Pruebas Regulatorios pueden ser una alternativa eficiente y poco costosa para entender cómo funciona el sector Fintech y adoptar las medidas regulatorias más adecuadas para explotar todo su potencial, en un entorno controlado, que garantice la estabilidad del sistema y la protección de los intereses de todos los agentes.

Con esto en mente, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), La comisión de Bolsa y Valores de Brasil (CVM), y la Asociación Brasileña de Bancos de Desarrollo (ABDE) establecieron en Brasil el Laboratorio de Innovación Financiera “LAB”. El cual, por medio del grupo de trabajo (GT) “Fintech”, se ha iniciado un diálogo entre Asociaciones Fintech, actores del sector financiero tradicional, y reguladores nacionales con el fin de estudiar y validar nuevas tecnologías financieras, medir los impactos y oportunidades del mercado y compartir las experiencias de las Fintechs en Brasil. Para saber más, visite: http://www.labinovacaofinanceira.com/

Si desea saber más sobre este tema, no dude en descargar el documento “Sandbox Regulatorio en América Latina y el Caribe para el ecosistema FinTech y el sistema financiero”, en donde además se propone un Sandbox regional. Encuéntrelo en: http://bit.ly/LatinSandbox.


Ziegler et al. 2017. “The Americas Alternative Finance Industry Report. Hitting Stride”. Cambridge, Reino Unido: The Cambridge Centre for Alternative Finance. Disponible en: http://www.jbs.cam.ac.uk/fileadmin/user_upload/research/centres/alternative-finance/downloads/2017-05-americas-alternative-finance-industry-report.pdf