Comité Técnico de Infraestructura y Vivienda

Soluciones de infraestructura en la Banca de Desarrollo


Mediante programas que parten de una visión integral, los bancos de desarrollo aportan a la reducción del déficit habitacional y de infraestructura de América Latina y el Caribe. Las experiencias analizadas muestran una tendencia hacia la vivienda social, alianzas público privadas y ciudades inteligentes.


Elaborado en base a la reunión del Comité Técnico de para el Financiamiento de la Infraestructura y la Vivienda de ALIDE, realizada durante la 47ª Asamblea General.

Presidida por Ana Salveraglio, presidenta del Banco Hipotecario del Uruguay (BHU), la reunión tuvo como propósito presentar y comentar el desarrollo y resultados de programas de financiamiento y prácticas innovadoras orientadas a mitigar las brechas en infraestructura e impulsar el acceso a soluciones habitacionales eficientes y sostenibles. También se dio cuenta de iniciativas sobre proyectos de ciudades inteligentes (smart cities) que reciben el apoyo de instituciones financieras públicas de la región.

Al respecto, la presidenta del BROU señaló que el tema de infraestructura y la vivienda es muy vasto: abarca tópicos importantes para los países de América Latina y el Caribe (ALC) como los de financiamiento de la infraestructura y la vivienda, nuevas tecnologías para la construcción, eficiencia energética, cooperación, etc. “La experiencia de nuestros países nos une, hemos pasado por historias y problemas parecidos. Si bien las soluciones no son las mismas, seguramente nos podrían ayudar a resolver los problemas de cada país”, indicó.

Tras la introducción, Andrea Fernandes, del Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES), destacó la importancia del sector de infraestructura por sus efectos en la mejora de competitividad, y por las externalidades positivas que genera en los niveles de empleo, ingresos y, en el caso particular de Brasil, en la reducción de los costos de logística interna y en las exportaciones.

Desde el año 2016, BNDES viene otorgando mayor importancia al sector de infraestructura en comparación a la industria, concediendo un apoyo menos estandarizado en las condiciones de financiamiento y participaciones; mayor flexibilidad en las operaciones más complejas; y la posibilidad de elegir instrumentos de financiamiento diferentes.

La actuación de BNDES en el sector de infraestructura en los últimos diez años ha sido de R$ 350 000 millones (US$ 111 722 millones al tipo de cambio actual), focalizada principalmente en las áreas de energía eléctrica, carreteras, ferrovías, telecomunicaciones y logística, y en menor medida en saneamiento, iluminación y tratamiento de residuos.

En relación con los instrumentos financieros, resaltó la participación más activa en el otorgamiento de garantías en proyectos de largo plazo; el desarrollo de mecanismos para reforzar créditos como línea de apoyo a la liquidez; el estímulo significativo para la creación de fondos de debentures para fomentar el mercado primario y secundario en Brasil; y la participación del banco en la emisión primaria de debentures en infraestructura.

En relación al blending de nuevos instrumentos, destacó la emisión de bonos verdes en el mercado externo (la primera para el banco), que facilitará la obtención de recursos para infraestructura; el fondo de energía verde para infraestructura sustentable, lanzado en diciembre de 2016; el lanzamiento de un fondo dirigido a los sectores de logística, energía e industria, conjuntamente con China Development Bank.

Por su parte, Ana Salveraglio refirió que el BHU, efectuó un diagnóstico sobre la situación del banco antes de su reestructuración, mencionando las características que en ese entonces presentaba: otorgaba crédito a la vivienda, financiaba la construcción, captaba depósitos en diversas modalidades, se mantuvo alejado de las buenas prácticas en el análisis del sujeto de crédito y en el seguimiento de la recuperación de la cartera; y presentaba cumplimiento parcial de la regulación del Banco Central. Esta situación llevó a que el BHU presentará descalces de moneda, plazos y tasas; riesgo cambiario elevado; baja cobertura de garantías, entre otros. Tras la crisis de 2002, el Banco Central inhabilita al BHU a otorgar créditos nuevos, y se dedicó a gestionar su cartera.

En los años 2006 y 2007 adopta un nuevo diseño del sistema público de vivienda, asignándole nuevos roles a las instituciones que conforman este sistema, y con los siguientes objetivos de la nueva política pública de vivienda: reconstruir el sistema público de vivienda y fortalecer el sistema financiero. En este entorno, se establecen los principios rectores del nuevo BHU: desarrollar productos crediticios accesibles a la población con capacidad de repago y no atendida por el resto de la banca; y cumplir su rol independientemente de los ciclos económicos. BHU es regulado por las mismas normas que el resto de instituciones del sistema financiero; y por ley, solamente puede otorgar créditos y captar ahorros para vivienda. En la actualidad, el BHU es una institución en equilibrio, solvente y con la morosidad más baja del mercado (alrededor de 2.5 %).

Como desafíos del BHU, la presidenta indicó los siguientes: ser un banco rentable con un modelo de negocios acotado al crédito hipotecario; operar con el margen financiero bruto más bajo del mercado y con un riesgo de tasa de interés estructural alto; preservar la calidad de la cartera; competir con otras instituciones financieras que ofrecen mayores beneficios a sus clientes; los cambios tecnológicos y la proliferación de las Fintech son una amenaza.

Pedro Valdez, representante de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) de México, refirió que disponen de activos de US$ 17 000 millones y operaciones de financiamiento anuales entre US$ 5 000 y US$ 6 000 millones. “Más que un banco, somos un sistema hipotecario al disponer de licencia bancaria de primer y segundo piso, aseguradora hipotecaria (una de las pocas existentes en América Latina) y el fondo FOVI para operaciones de alto riesgo en el largo plazo”, precisó.

La SHF atiende la oferta de vivienda en México con créditos promotores a unos mil proyectos inmobiliarios al año; garantizan el riesgo promotor de los principales bancos con su programa de garantías para promover la construcción de viviendas (450 000 al año); canalizan financiamiento de largo plazo a la banca para el otorgamiento de hipotecas, y también seguros hipotecarios.

En relación con el rol de la SHF como banca social, refirió que apoyan el desarrollo de viviendas rurales bajo la modalidad de autoconstrucción, canalizando créditos a personas de menores recursos. Los préstamos son a 10 años, para soluciones de vivienda económicas (de unos US$ 7 500) y han facilitado la construcción de entre 4 000 y 5 000 viviendas al año.

Claudio Maggi, de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) de Chile, presentó los alcances del Programa Estratégico “Transformación Digital y Ciudades Inteligentes”, el cual busca promover el crecimiento económico y la productividad en su país. En ese cometido, han desarrollado mesas de trabajo en torno a temáticas que constituyan oportunidades de crecimiento. Con la participación de diversos actores, tratan de aproximarse a escenarios futuros a través de proyectos que inciden en la productividad, la sostenibilidad y la diversificación.

Las mesas de trabajo se vienen desarrollando en algunas áreas que concentran potencialidades de crecimiento como “ciudades inteligentes”, inserta en el área de la plataforma habilitante o la transformación digital, el cual es un fenómeno que incidirá en la vida de las personas, en los procesos productivos, el internet de las cosas, la automatización y el big data.
En el ámbito de “ciudades inteligentes” se podría lograr un ahorro de $ 275 000 pesos (US$ 500 aproximadamente) por habitante al año. Es un monto importante y en él no está considerándose el ahorro en términos de tiempo de transporte, eficiencia energética y el nivel de inversiones para mejorar la infraestructura de las ciudades. Las aplicaciones que permite la visión de ciudades inteligentes son múltiples y concretas como por ejemplo en estacionamientos urbanos, iluminación inteligente, monitoreo de la polución del aire y smart metering vinculado a la capacidad de establecer redes de distribución eléctrica.

Enrique Nieto, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se refirió a la actuación del BID en apoyo al sector vivienda en ALC y a su vinculación con la Banca de Desarrollo. Indicó que el problema de la vivienda sigue siendo el financiamiento. En relación con las oportunidades para los bancos de desarrollo, mencionó a nivel del sistema financiero, la existencia de fondeo de mediano y largo plazo, la promoción del mercado de capitales y disponibilidad de recursos de tipo crowfunding del mercado inmobiliario e hipotecario. A nivel del desarrollo inmobiliario, se refirió también a las soluciones del BID para los bancos de desarrollo, mediante el otorgamiento de financiamiento de largo plazo y asistencia técnica.

El BID se está focalizando en el financiamiento de la infraestructura y la vía más fácil es con asociaciones público-privadas. Considerando las restricciones de los presupuestos públicos, esto representa una oportunidad para los gobiernos.

¿Qué buenas prácticas puede compartir sobre la participación de su institución al fortalecimiento de los sectores de infraestructura y/o vivienda?

Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), México:
• Derivado de la Política Nacional de la Vivienda de la actual administración, se creó un modelo enfocado a promover el desarrollo sustentable del sector, mejorando y regularizando la vivienda urbana y rural, en sintonía con Hábitat III.
• El producto denominado Hipoteca Verde tiene como principal objetivo aumentar el ahorro y disminuir el consumo de agua, energía eléctrica y gas en la vivienda mediante la incorporación al uso de ecotecnologías.
• Disponen de un Centro de Investigación para el Desarrollo Sostenible (CIDS) donde se coordinan los trabajos para implementar el Índice de Ciudades Prósperas (CPI) de ONU Hábitat, que en su primera etapa abarcó a 153 ciudades mexicanas. CPI es una herramienta de medición de la prosperidad urbana que permite obtener información confiable para diseñar acciones públicas de impacto.

Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), Uruguay
• Promover los proyectos de infraestructura basados en la seguridad de proceso y la adecuada distribución de riesgos que genera eficiencia y no en la rapidez o menor costo.
• El dinero público a ser invertido en los proyectos debe ser tenido en cuenta a la hora de distribuir el presupuesto.
• Realizar un análisis cuidadoso dentro de cada administración contratante de qué proyectos ejecutar mediante PPP. Deben ser proyectos claves y estratégicos.
• Es clave contar con un liderazgo claro y convencimiento de la administración contratante para el éxito de los proyectos.

¿Cómo puede apoyar ALIDE?

• ALIDE es y debe seguir siendo un espacio en donde las instituciones financieras de desarrollo puedan compartir sus experiencias y estrechar vínculos de cooperación bilaterales y multilaterales (Infonavit).
• Colaborar organizando talleres/cursos/pasantías sobre temas claves de estructuración y financiamiento de proyectos al menor costo posible; difundiendo avances y mejores prácticas en el tema; poniendo a disposición especialistas en distintos temas para consultar o eventualmente contratar (CND).
• Que sirva de facilitador para conocer las tendencias de entidades afines al modelo de negocio que desarrolla el FNA, para profundizar sobre las mejores prácticas y casos de éxito que han consolidado para apropiarlos en esta entidad. Asimismo, es pertinente contemplar la posibilidad de tener alianzas estratégicas propiciadas por ALIDE (FNA).