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| Alide Portada | Áreas de financiamiento | Comité Técnico de Agricultura | Artículos |
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Financiamiento Sectorial |
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SESIÓN I:
El desarrollo agrícola y rural latinoamericano y su financiamiento: ¿se requiere de un nuevo paradigma?
“Políticas de financiamiento y desarrollo rural, enfoque actual, nuevos enfoques, el papel del Estado, rol de la banca de desarrollo agropecuaria, aumento de ingresos y reducción de la pobreza en el campo, impacto ambiental, capitalización del pequeño productor, inclusión y equidad"
Expositor: Rodrigo Sánchez Mújica, presidente del Comité Técnico de ALIDE para el Financiamiento de la Agricultura y el Medio Rural y director general de FIRA
Panel:
- Rafael Gamboa, Unidad de Banca de Desarrollo en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, México.
- Juan Buchenau, especialista financiero senior, Desarrollo Financiero y Sector Privado, América Latina y el Caribe, Banco Mundial.
- Rafael González, Financiera Rural, México. |
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SESIÓN II:
La crisis y su impacto en el sector rural: respuesta de la banca agropecuaria
“Retos de la globalización y cómo garantizar un crecimiento sostenido del campo”
Expositor: Leonel Ramírez Farías, Consejo Nacional Agropecuario, México.
Panel:
- Fernando Calloia, presidente, Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU).
- Raúl Duzevic, gerente de Pequeñas y Medianas Empresas, Banco de la Nación Argentina.
- Romy Calderón, jefe de Estudios Económicos, ALIDE. |
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SESIÓN III:
Innovación de servicios financieros en el medio rural: nuevos instrumentos y tecnología financiera
“Adecuación de la oferta a la demanda de servicios financieros, mecanismos, crédito agrícola, microcrédito rural, seguros, garantías, manejo del riesgo, etc.”
Expositor: José Sydriao de Alencar, director de Gestión de Desarrollo, Banco do Nordeste do Brasil: “El Programa Agroamigo, llevándoles finanzas al campo”.
Panel:
- Raúl Joel Orozco López, director de Intermediarios Financieros de Fomento, Banco de México.
- Luis Carlos Guedes, vicepresidente de Agronegocios, Banco do Brasil.
- Fernando Peña, presidente, Banco de Desarrollo Rural, Guatemala. |
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SESIÓN IV:
Desarrollo y redes de intermediarios financieros rurales
“Intermediarios financieros rurales convencionales y no convencionales, proyección y sostenibilidad de intermediarios financieros, vínculo con la banca de desarrollo agropecuaria”.
Expositor: José Onésimo Hernández Bello, director general adjunto de Crédito, FIRA, Banco de México.
Panel:
- Yerom Castro Fritz, vicepresidente de Supervisión, Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), México.
- José Manuel Gómez, secretario general, Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (FINAGRO), Colombia.
- Miguel Campos Espinosa, director Departamento de Crédito Rural, Banco Nacional de Costa Rica.
- Manuel Bedregal, presidente, Banco Agropecuario, Agrobanco, Perú. |
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SESIÓN V:
Competitividad del sector agrícola y servicios rurales
“Organización y acompañamiento de cadenas productivas (fortalecimiento), programas de transferencia de tecnología y modernización del campo, capacitación del productor agrícola, información de mercados, articulación al mercado”.
Expositor: José Villasana, director general adjunto de Inteligencia Sectorial, FIRA, México.
Panel:
- Gino Buzzetti Irribarra, representante en México, Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
- Luis Alfaro, jefe de la División de Asistencia Financiera, Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDAP), Chile.
- Enrique A. Bojórquez Valenzuela, director general, Agropecuaria Financiera, SOFOL, México.
- Articulación de créditos con cadenas productivas, Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), Paraguay.
- Retos y soluciones para la competitividad del sector agroalimentario, Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), México. |
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Reunión latinoamericana sobre financiamiento agrícola y rural
Hace falta un enfoque integral para una buena cosecha en el agro
La falta de financiamiento del sector agrícola y rural no deja de ser un tema bastante sensible, debido a que es allí donde precisamente se localiza la mayor cantidad de pobres del continente.
Aunque nunca ha sido fácil financiar el agro, la última crisis financiera internacional significó un reto mayor para las instituciones financieras, las cuales tuvieron que reunir toda su experiencia a fin de afrontar los problemas y desafíos de este sector, tanto en su dimensión económica como social, y movilizar mayores recursos financieros para evitar mayores perjuicios a los trabajadores del campo.
Por otra parte, dos importantes razones han hecho que los estados vuelvan la mirada al sector agrícola y rural. La primera está relacionada con la política macroeconómica de los países, debido a la importancia que este sector tiene en el déficit externo de la balanza comercial, y la segunda obedece a un tema mucho más delicado, como es la seguridad y la soberanía alimentaría.
La última reunión latinoamericana sobre financiamiento agrícola y rural: “Nuevas tendencias de la banca agropecuaria”, desarrollada en marzo por ALIDE y Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), del Banco de México, hizo un recuento del impacto que tuvo la crisis en el sector y las medidas que tomó al respecto la banca de desarrollo.
Desde Morelia, en México, decenas de líderes financieros discutieron sobre la necesidad de innovar los servicios financieros rurales mediante nuevos instrumentos y tecnología financiera, fortalecer las redes de intermediarios financieros rurales, y fomentar la competitividad en el sector gracias a transferencias tecnológicas.
Según lo tratado en los distintos temas de la reunión podemos comentar o destacar los siguientes aspectos:
- En el sector rural convive una diversidad importante de unidades de producción con diferente nivel de ingresos. Frente a ello, el desarrollo agrícola y rural implica contar con un sistema financiero especializado, eficiente y sostenible, que sea parte de una estrategia de desarrollo nacional, pues el financiamiento no es la única solución para sacar adelante al sector. Las políticas de financiamiento, en particular las orientadas a los pequeños productores, deben enfatizar soluciones por el lado de la oferta y la demanda; así como ofrecer soluciones para el acceso al sistema financiero a través del financiamiento o los depósitos de ahorro. Sobre esto último se ha puesto muy poca atención.
- La solución de los problemas del agro debe ser integral, acompañada de asistencia técnica, apoyo tecnológico, capacitación en servicios administrativos de organización y comercialización, incluida la alfabetización de los productores del sector rural. Igualmente, la asesoría para su vinculación y aseguramiento de mercados es una de las partes más importantes de las acciones con los productores. Si la producción no tiene garantizado el mercado, la actividad agrícola y rural resultaría inviable, y por tanto cualquier acción de apoyo sería insostenible.
- No existe un planteamiento uniforme para todos los países de la región que funcione como receta general del financiamiento rural. La intervención más adecuada dependerá de sus metas y objetivos y el ambiente socio-económico, la cultura, y los valores predominantes de la sociedad. Mientras que algunos países financian el agro con un sistema integrado constituido por una combinación de bancos de segundo y de primer piso; otros lo hacen con bancos agrícolas especializados y; algunos con grandes bancos públicos de primer piso multisectoriales con una apreciable cartera agrícola.
- En la reunión ALIDE también puso énfasis en que la sostenibilidad del ambiente como la de las instituciones financieras que trabajan con el campo, es un compromiso que hoy debe tomar la banca de desarrollo, “hoy los países de Latinoamérica están viendo que el cambio climático es una realidad y que no podemos seguir utilizando prácticas agrícolas del pasado que no contemplan la conservación del ambiente.
- De acuerdo con lo anterior, la acción de los actores que participan o tienen relación con el medio agrícola y rural deben, de manera concertada u organizada, unir esfuerzos y conocimientos para diseñar soluciones que permitan atender, desde su propia especialidad, los distintos aspectos en los que precisan ser apoyados los productores, ellos son: proveedores de insumos, entidades financieras, proveedores de asistencia técnica, entidades públicas y privadas compradoras de la producción agrícola y rural, entidades públicas, extensionistas, ONGs, empresas de seguros, entre otras.
- Innovación y tecnología fueron temas abordados en dos ámbitos distintos. Por el lado de los productores, se puso en el tapete temas como la necesidad de innovación e incorporación de nuevas tecnologías en el campo, la producción, la gestión y la comercialización.
Por ejemplo, la adaptación de tecnologías de la información para viabilizar productos innovadores permiten la reducción de costos y una mayor masificación de los servicios financieros.
Un ejemplo concreto, presentado en la reunión, fueron las tarjetas de crédito del Banco do Brasil, que facilitaban la realización de operaciones de compra-venta de insumos maquinaria y equipos a través de internet, y que posibilitaban que el crédito vaya hacia los fines indicados y no se filtre hacia otras actividades no relacionadas con la producción agrícola y rural. Otro botón de muestra fueron los cajeros automáticos en dialectos indígenas de Guatemala y México, que facilitan el acceso de la población rural a los servicios financieros.
- Sostenibilidad. Este tema también fue destacado desde dos perspectivas. En un sentido amplio se aludió a la sostenibilidad del ambiente y la necesidad de desarrollar actividades agrícolas regidas bajo un principio de protección y de no deterioro del ambiente. De allí que se insistió en que las instituciones financieras de desarrollo y el Estado tienen que exigir a los productores rurales que cualquier actividad productiva que podría ser apoyada no tiene que dañar el ambiente, y velar porque ello sea así.
En otro sentido, se hizo hincapié en la sostenibilidad de las instituciones financieras de desarrollo en el mediano y largo plazo, y la necesidad de cuidar y manejar de manera eficiente los recursos que la sociedad les ha confiado.
Los bancos de desarrollo, si bien no tienen como objetivo principal la búsqueda de la rentabilidad máxima, no por eso deben tener pérdidas recurrentes. Por el contrario, su manejo deben permitir una rentabilidad mínima que les permita crecer y resguardar el valor de su capital. No obstante, se advirtió que no se debe perder de vista la labor primordial de fomento.
- Las limitaciones para masificar el financiamiento no sólo es un tema de oferta (altos costos, tecnologías inadecuadas, etc.) sino también un problema de demanda (cultura, informalidad, bajo nivel de educación, etc.). Hay que potenciar a los clientes para que estos logren tener la capacidad de convertirse en sujetos de crédito. Este un área en la cual importantes dependencias del Estado pueden contribuir, y la banca de desarrollo reforzar y dar continuidad a través del acceso al financiamiento.
- Redes de intermediarios financieros. Se puso de relieve la importancia de fomentar el desarrollo y fortalecimiento de los intermediarios microfinancieros, toda vez que estas entidades han demostrado que pueden ser buenos socios estratégicos de los bancos de desarrollo a fin de lograr el objetivo de llevar servicios financieros a los sectores rurales y de más bajos ingresos. Como parte de este fortalecimiento se insistió en la necesidad de fortalecer el gobierno corporativo y las buenas prácticas de gestión en las instituciones financieras no bancarias.
- Dada la recurrencia de las catástrofes naturales, por efectos del cambio climático, los costos en que se incurren por concepto de seguros agrícolas, coberturas de precios y seguros catastróficos, no deben ser vistos como un gasto sino más bien como una inversión. Ello permitiría reducir o compartir riesgos, en una actividad que de por sí es riesgosa y darle cierta estabilidad y predictibilidad a los flujos de ingresos de los productores rurales.
Producir para el doble de la población actual del mundo con la misma o hasta con una menor cantidad de recursos naturales (para garantizar la soberanía alimentaria) es el reto del sector agrícola para 2050 y es lo que hoy debe ocupar a la banca de desarrollo. Esto supone hacer factible la aplicación del modelo de apoyo al agro con un enfoque integral que promueve y financie un gran cambio tecnológico, de gestión y organización en el sector rural. |
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