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| Alide Portada | Financiamiento Ambiental | ALIDE se propone incentivar el financiamiento de proyectos "verdes" en la región |
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Conclusiones del seminario Financiamiento para el Combate al Cambio Climático:
ALIDE se propone incentivar el financiamiento de proyectos "verdes" en la región
Los bancos de desarrollo de América Latina tienen el gran reto de la “transformación financiera” para hacer que el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) pueda convertirse en un efectivo instrumento financiero que combata los efectos del cambio climático en la región, y fomente (mediante casos de éxito) el ingreso de la banca privada en esta tarea.
Esta fue una de las principales conclusiones del seminario “Financiamiento para el Combate al Cambio Climático en América Latina: el rol de los bancos de desarrollo”, que se efectuó en la sede del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), en Tegucigalpa, Honduras, el 25-26 de marzo de 2010, y fue organizado conjuntamente por ALIDE, el BCIE y el alemán Kreditanstalt für Wiederaufbau (KfW).
Por ello, en la reunión se resaltó la importancia de fortalecer la cooperación financiera entre los bancos de desarrollo nacionales y la banca multilateral, que potencie el acceso del sector privado al financiamiento climático, catalizando la aparición de fondeo privado, cuyo involucramiento se considera esencial.
Algunas de las principales conclusiones de la reunión fueron las siguientes:
- el cambio climático es un problema que tendrá consecuencias funestas para el mundo y en particular para los países en desarrollo, por lo que hay que enfrentarlo, sin embargo no hay que perder de vista que al mismo tiempo constituye una oportunidad para movilizar inversiones y emprender proyectos sustentables con gran impacto social que mejoren la calidad de vida de la gente;
- se ha avanzado mucho en generar conciencia de este problema pero queda aún mucho por hacer en lo que respecta a la construcción de capacidades institucionales, políticas y marcos regulatorios;
- las formas tradicionales de financiamiento y los recursos disponibles son insuficientes para atender las necesidades de inversión de los países en desarrollo;
- este es un problema global y como tal requiere soluciones globales, donde todos –gobiernos, empresas y personas– deben estar comprometidos de manera activa;
- es necesario establecer una coordinación global y consensuar una visión común de los países en su conjunto;
- los proyectos de desarrollo limpio deben ser monitoreados y evaluados en su eficacia y aporte a la mejora del ambiente, de allí la importancia de contar con principios comunes de aplicación universal y metodologías para la medición de su impacto;
- los bancos de desarrollo de América Latina y el Caribe así como de otras regiones del mundo, son pioneros en el apoyo y financiamiento de proyectos de desarrollo limpio. Los programas e iniciativas en marcha en dichas instituciones así lo evidencian y se espera que tengan un rol mucho más importante dado su posicionamiento estratégico en los sistemas financieros nacionales; y
- se precisa crear mecanismos, incentivos y capacidades en el sector financiero privado para comprometer su participación en la financiación de proyectos de desarrollo limpio.
- El cambio climático está teniendo y tendrá consecuencias nefastas para el mundo, y particularmente para los países en desarrollo, por tanto, detenerlo es una tarea dura que compete a todos. Si bien el modelo de economía de mercado ha brindado desarrollo, se caracteriza por actuar con cierta miopía, pues se fija más en el corto plazo. Ante ello, es responsabilidad de los estados cubrir este vacío y tomar las medidas necesarias para evitar el deterioro del ambiente. Pero, como no todos los países son afectados en la misma medida, los gobiernos no hacen mucho por el efecto que dichas medidas pueden tener en sus flujos de comercio. Ello quedó evidenciado en la reunión de Copenhague donde las medidas acordadas fueron muy limitadas, sin mandato con fuerza legal y muy discrecional en su aplicación. La principal oposición provino de los países más contaminantes. Tras las indefiniciones de Copenhague se requerirá ahora avanzar hacia la figura de un “acuerdo justo” entre los países desarrollados y países en desarrollo, siendo parte gravitante de este acuerdo el mecanismo financiero para apoyar a estos últimos a adaptarse a los impactos del cambio climático y controlar el aumento de sus emisiones.
- La crisis ha limitado las posibilidades de asignar suficientes fondos adicionales a la lucha contra el cambio climático. Al respecto, la Unión Europea estima que para mitigar el impacto ambiental se requiere alrededor de 100 mil millones de euros anuales (aproximadamente US$ 150 mi millones) para 2020. Esta cifra debería obtenerse tanto del financiamiento público internacional como del mercado de carbono, el que se prevé será más grande y de fácil acceso; pero complementado con otras formas innovadoras de obtener recursos públicos y privados. Como referencia, cabe indicar que, en 2008, de las principales fuentes de financiamiento climático público internacional se otorgaron como préstamos o donaciones US$18 mil millones; si a ello se le suman los US$ 30 mil millones adicionales anuales previstos durante el período 2010-2012 para mitigación de emisiones, entonces queda por financiar de otras fuentes –bancos privados, fondos de inversión, mercado del carbono, entre otras–, un estimado de US$ 102 mil millones anuales. De allí lo esencial que resulta la participación del sistema financiero privado.
- ¿Qué podemos esperar, de manera realista, de las negociaciones de 2010 y 2011? Nada de acuerdos con fuerza legal ni cambios fundamentales en la posición de los principales países contaminantes. Potencialmente es posible esperar la creación de un fondo verde, el establecimiento de un registro climático y de fuentes internacionales para financiación climática, requerimientos claros para financiaciones de arranque rápido y compromisos financieros de largo plazo, marcos conceptuales para adaptación y transferencia de tecnología.
- Soluciones globales para problemas globales. El problema del cambio climático necesita ser afrontado en todo nivel, por todas las instituciones públicas y privadas, sean nacionales o internacionales. Es necesario sistemas multinivel para solucionar problemas complejos, lo cual supone, la participación activa de los organismos internacionales, transitar hacia un estatus en el que el conjunto de países tenga una misma visión, y en el que las provincias, municipalidades, empresas, entre otros asuman compromisos y responsabilidades. Asimismo, es esencial que exista una mejor coordinación global, se establezcan beneficios compartidos de acciones climáticas; mejore la eficiencia, efectividad e involucramiento del sector privado, y exista un sistema multicanal de financiación climática que comprenda: 1) un grupo asesor de alto nivel sobre recursos de financiación climática; 2) disponibilidad de recursos y fuentes de financiamiento internacionales, 3) canales de financiación; 4) un registro para gestionar el conocimiento en materia de gestión, certificación, corretaje y replicación; y 5) aportes presupuestales, programas y proyectos públicos, empresariales y sociales de los países en desarrollo.
- En muchos países se están adoptando agendas nacionales de reformas institucionales y de políticas que buscan enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que se deriven del cambio climático, facilitar que las políticas se traduzcan en acciones concretas; establecer marcos regulatorios que faciliten la inversión pública y privada en proyectos de desarrollo limpio; movilizar la oferta de financiamiento en términos y condiciones adecuadas; estimular a los sectores público y privado a participar más en el mercado de carbono; y promover el desarrollo de esquemas innovadores de financiamiento para proyectos de desarrollo limpio.
- Los proyectos de desarrollo limpio enfrentan muchas dificultades para encontrar financiamiento dada las limitaciones propias de los sistemas financieros, es decir, existen captaciones de muy corto plazo que dificultan el financiamiento de inversión fija en plazos adecuados; alta percepción de riesgo de los intermediarios financieros (que los aleja de financiar proyectos con grandes externalidades positivas no reflejadas por los precios de mercado), financiamientos a tasas incompatibles con las tasas internas de retorno de esos proyectos (el financiamiento es otorgado contra activos fijos como colateral y no contra el flujo de caja de los proyectos o la capacidad de endeudamiento de sus promotores). A ello se agregan las limitaciones de financiamiento asociadas a los propios proyectos de desarrollo limpio, esto es, los intermediarios financieros están poco familiarizados con las tecnologías de muchos proyectos, lo cual se traduce en percepciones injustificadas sobre sus riesgos técnicos y de crédito reales; y aunque el due dilligence puede modificar estas percepciones, sus costos son altos debido a la necesidad de evaluaciones técnicas. En el caso de proyectos de mediana y gran escala, estos adolecen de valor colateral ya que los equipos que incorporan se diseñan para plantas específicas y, por tanto, no pueden ser empleados económicamente en otras instalaciones.
- Rol de la banca de desarrollo en el financiamiento de proyectos de desarrollo limpio. En sus esfuerzos por aumentar la oferta de financiamiento en términos y condiciones adecuados para proyectos de desarrollo limpio, algunos gobiernos de la región están involucrando a sus bancos de desarrollo para impulsar la estructuración y financiamiento de proyectos de mitigación del cambio climático. Es decir, respaldan a dichas entidades para que entren en programas de financiamiento y asistencia técnica con bancos multilaterales de desarrollo a manera de obtener apoyo técnico y financiero y cumplir con este nuevo mandato. La ventaja de los bancos de desarrollo es que dado su posicionamiento estratégico para paliar fallas de mercado que limitan el acceso al financiamiento de proyectos de inversión, cuentan o pueden tener acceso a: fondeo de mediano y largo plazo a tasas atractivas; y fondos de asistencia técnica asociados al financiamiento. Por otra parte, la banca de desarrollo cuenta con amplia capacidad de difusión en los mercados de crédito locales; viabiliza la identificación y generación de proyectos público-privados y la necesaria coordinación entre actores relevantes dentro de las agendas nacionales de cambio climático; pueden contar con fondeo multilateral que sirva de contraparte a otras fuentes de fondos externos; provee fondeo de segundo piso que incentiva la toma de riesgo por parte de los intermediarios financieros; puede otorgar garantías parciales de crédito, financiamiento sindicado con intermediarios financieros y agencias nacionales con fondos ad-hoc. En caso de existir fondos concesionales, provee apoyos que permiten reducir costos; ofrecer asistencia técnica no reembolsable otorgada por entidades locales o extranjeras para la estructuración de proyectos; y la consolidación de certificados de reducción de emisiones (CRE) obtenidos bajo diferentes modalidades de financiamiento.
- Acciones de los bancos de desarrollo nacionales. En el ámbito del sistema financiero, los bancos públicos en América Latina han sido los pioneros en impulsar el financiamiento de proyectos de adaptación y mitigación del cambio climático. Los recursos para tales acciones generalmente han provenido de organismos regionales de financiamiento –Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Corporación Andina de Fomento (CAF), Banco Centroamericano de la Integración Económica (BCIE), entre otros–, de cooperación internacional y de bancos de desarrollo de países industrializados, particularmente de Alemania (KfW), España y Japón. Algunos ejemplos de formas de apoyo de los bancos de desarrollo son los financiamientos directos que exigen la inclusión de medidas para compensar, mitigar o adaptarse a los efectos negativos sobre el ambiente; fondos especiales, ejemplo, Fondo Amazonía del Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES) del Brasil –que provee fondos no reembolsables para inversiones que prevengan y combatan la deforestación de la amazonía–; o programas de conversión de vehículos para el uso de combustibles menos contaminantes, por ejemplo, el Programa COFIGAS de la Corporación Financiera de Desarrollo (COFIDE) de Perú –que ha permitido la conversión de autos a gas natural, y que además ha hecho posible la bancarización de 75 mil usuarios que antes no eran sujetos de crédito–. Cabe indicar que programas similares de conversión y renovación de vehículos han implementado bancos de desarrollo de México, El Salvador, y Ecuador. Asimismo, destacan los programas de incorporación de nuevas tecnologías en el cultivo y manejo pos cosecha de los campos en el sector de la pequeña agricultura realizado por los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA)-Banco de México. En el sector energético también los bancos de desarrollo está muy comprometidos, tal es el caso de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), de Chile, que lleva adelante un programa de financiamiento de pequeñas centrales de generación de energía de fuentes renovables.
- En otro nivel de las fuentes de financiamiento y asistencia técnica cabe destacar la presencia de los organismos multilaterales, así como entidades regionales de financiamiento en apoyo a los proyectos de desarrollo limpio y a la construcción de capacidades institucionales y de políticas. Así, tenemos el caso del BID que apoya a la banca de desarrollo con fondeo de mediano y largo plazo mediante programas multisectoriales de crédito para cofinanciar programas organizados de actividades de pequeña escala, reduciendo costos de transacción a través de la agregación de pequeños proyectos. Asimismo, co-financia proyectos individuales de mediana y gran escala; actúa como catalizador de fondeo de fuentes bilaterales y multilaterales de financiamiento; ofrece fondeo de largo plazo en dólares o moneda local, con tasa de interés ajustable o fija; provee financiamiento estructurado en régimen de cofinanciación; y ofrece garantías parciales de riesgo a títulos emitidos por bancos de desarrollo para captar ahorro doméstico dirigido a financiar proyectos de inversión y por estructuras financieras que promueven proyectos estructurados de desarrollo limpio. Además, brinda asistencia técnica ligada al crédito para fortalecer la capacidad institucional en sistemas de gestión de riesgos ambientales y sociales, en financiamiento climático y para estructurar programas de financiamiento innovadores. En el ámbito de la Iniciativa de Energía Sustentable y Cambio Climático provee asistencia técnica en planificación de inversiones, diseño de proyectos; innovación de financiación; desarrollo de políticas y marcos regulatorios; desarrollo de herramientas, gestión, generación de conocimiento; así como la distribución de los CRE; monitoreo y evaluación de proyectos; apoyos para la agregación y comercialización de los CRE.
- Por su parte, el BCIE ofrece a los desarrolladores de proyectos con características de mecanismo de desarrollo limpio (MDL) fondos de pre-inversión con el propósito de que dichos desarrolladores puedan licitar las actividades relacionadas con la etapa inicial (preparación, documentación, validación y registro de los CRE), en que el riesgo de obtener los CRE es relativamente alto y consecuentemente el precio que se pacta para la comercialización de los mismos es inferior al que se recibiría si se comercializan cuando estos ya están emitidos. De está manera el BCIE hace posible que los desarrolladores puedan obtener un mejor precio por su CRE al intervenir con financiamiento en el momento de mayor riesgo. Para apoyar en la etapa de comercialización el banco ha creado un “Inter Dealer Broker”, el mismo que contiene una plataforma electrónica especializada que proporciona un medio para que los diversos participantes puedan ver las mejores ofertas de compra/venta de los CRE, ejecutando transacciones a través de dicha infraestructura tecnológica. Esta plataforma le proporciona al comercializador de los CRE una amplia gama de ofertas a nivel mundial a los precios más competitivos. Este mecanismo permitirá a los inversionistas internacionales tener acceso a los productos de inversión regional, lo que equivale a mejorar considerablemente la liquidez y profundidad del mercado regional. El Programa de Manejo de MDL provee un ordenamiento en el manejo de los compromisos adquiridos por el Banco en la comercialización de los CRE, y a su vez brinda soluciones concretas y favorables para que los desarrolladores de proyectos MDL obtengan los recursos necesarios para realizar los estudios pertinentes para la obtención de los CRE, recibir el mejor precio disponible en el mercado y tengan un mecanismo que permita retener un mayor porcentaje de divisas en la región Centroamericana.
- En el caso de la Corporación Andina de Fomento (CAF), desde hace 10 años cuenta con el Programa Latinoamericano del Carbono (PLAC), con el cual contribuye a la reducción del calentamiento global y promueve el uso de energías limpias en Latinoamérica y el Caribe; apoya la identificación, el desarrollo y el financiamiento de proyectos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI); fortalece a las instituciones nacionales; la creación y el desarrollo de capacidades; y promueve y participa activamente en el desarrollo de mercados regionales. Mediante este programa la CAF brinda servicios de originación / identificación de nuevos proyectos elegibles; apoyo técnico a la estructuración y desarrollo del componente de carbono de proyectos para garantizar una adecuada generación de CRE; el desarrollo de nuevas metodologías de línea base (si el proyecto lo requiere); la vinculación con compradores gubernamentales y de cumplimiento; la compra de CER en los diferentes mercados de carbono; y créditos puente o anticipos de los ingresos esperados por CRE y créditos blandos para los proyectos. Cabe destacar que la CAF tiene compromisos de compra de CRE más allá de 2012, a pesar de la indefinición del Protocolo de Kioto respecto al mercado del carbono.
- En el financiamiento de programas climáticos por los bancos de desarrollo, resulta igualmente importante considerar el monitoreo de los proyectos a fin de verificar el impacto en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y ahorro de energía. La complejidad del desafío del monitoreo varía entre sectores e instrumentos financieros, e implantar procedimientos apropiados de monitoreo interno puede demorar 1 a 2 años. Por otra parte, se resaltó que la complejidad del desafío del monitoreo varía entre sectores e instrumentos financieros (cada uno tiene su particularidad) y que hay una serie de interrogantes que precisan aclararse, por ejemplo, ¿uso de comprobaciones al azar o macroindicadores?, ¿quién paga el costo del monitoreo?, ¿quién informa?, ¿qué costos son aceptables?, ¿monitoreo de inversiones o reducciones? ¿quién hará la verificación, terceros? ¿quiénes serán esos terceros?, entre muchas otras.
- Alfabetización ambiental, en el seminario, se destacó en distintas oportunidades el papel de la educación ambiental, tanto en el sector financiero como en el empresarial, pues existe aún mucho desconocimiento en el ámbito de MDL. Los BD pueden desempeñar un importante papel en la concientización y sensibilización en estos sectores, sobre todo el financiero, ayudando a crear capacidades para el MDL.
- Comité Técnico de ALIDE para el Financiamiento Ambiental.- con ocasión de la reunión se instaló el Comité Técnico de ALIDE de Financiamiento Ambiental que tiene por objetivo orientar la acción de ALIDE en la materia y analizar aspectos concretos de su problemática, particularmente en el ámbito financiero y de la contribución de los bancos de desarrollo. El Comité es presidido por el BNDES de Brasil, y en las vicepresidencias actúan KfW y el BCIE. El Comité se reunirá el 14 de mayo en Fortaleza, Brasil, en ocasión de la 40ª Reunión de la Asamblea General de ALIDE para analizar la agenda de los BD en el financiamiento climático.
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