Sistemas de transporte

Alternativas para vencer el problema del transporte en ALC


Sistemas de transporte integrados, alto índice de uso de bicicletas y herramientas financieras a disposición de los gobiernos y los bancos de desarrollo son algunas de las claves para mejorar el transporte en América Latina. A esas conclusiones llegaron los representantes de bancos de la región que asistieron a una misión organizada de manera conjunta por el KFW y ALIDE.


Por: Equipo Energía y Desarrollo Urbano
Departamento América Latina y Caribe
KfW Banco de Desarrollo

 

El caos y las oportunidades suelen ir de la mano. Dominar lo primero y aprovechar lo segundo es el gran reto del futuro. Con frecuencia ocurre que en las ciudades hay serios problemas con la basura, suciedad y miseria pero también comercio pujante, innovaciones y crecimiento económico y demográfico. Las ciudades son centros vibrantes y comerciales, pero también consumen tres cuartas partes de toda la energía y son responsables de una proporción similar de las emisiones mundiales de dióxido de carbono y foco de migraciones por sus niveles superiores de desarrollo económico.

Estas tendencias son más pronunciadas en América Latina y el Caribe, pues en ninguna otra parte del mundo viven tantas personas en las ciudades: 80% actualmente y se calcula que en 2050 llegará a 90%. Aun cuando la población no está creciendo tan rápido en Centro y Sudamérica, como hace una o dos décadas, las ciudades se están agrandando y abarcan cada vez un espacio físico mayor.

Esto genera que el tráfico haya aumentado de manera constante en la región, especialmente el número de autos y motocicletas. Como resultado de ello se observa un incremento de la contaminación atmosférica local: congestión, estrés y con frecuencia accidentes de tráfico agobian a las personas. Para detener esta tendencia, cada vez son más las ciudades de la región que están buscando opciones de transporte sostenible.

En setiembre pasado, una misión de 18 representantes de 13 bancos de desarrollo de América Latina se informaron en Stuttgart, Heidelberg y Frankfurt de cómo funcionan los sistemas de transporte público que contribuyen al cuidado del ambiente. El KfW recibió a los representantes de los bancos que pertenecen en su totalidad a ALIDE, quienes participaron como invitados en una misión para asistir a la conferencia “Transporte urbano y medio ambiente”. Por seis días, los representantes conocieron más de cerca a las empresas alemanas involucradas en el manejo de transporte urbano y de sistemas integrados y se intercambiaron experiencias de financiamiento de estos proyectos.

En la ciudad de Stuttgart, por ejemplo, la delegación visitó la empresa Daimler Evo Bus. En ella se expuso la producción de autobuses híbridos, operados mediante energía eléctrica y sin producir ruido. En el ayuntamiento, fueron testigos de cómo funcionan los sistemas de movilidad integrales y compatibles con el cuidado del ambiente, mientras que en Frankfurt observaron cómo funciona el sistema de transporte de la Región Rhein-Main, que incluye un sistema de venta innovador de boletos a través de smartphones.

Un modelo para América Latina

“Fue un itinerario muy intenso”, expresó Carolina Hoyos de la Corporación Andina de Fomento (CAF). Lo que más sorprendió fue el componente integrado de transporte público alemán, que incluye también el uso intensivo de las bicicletas. Uno encuentra en muchas estaciones de metro no sólo módulos para estacionar bicicletas, sino también cada vez más un sistema automatizado de alquiler de bicicletas. La empresa Nextbike explicó a los visitantes en Frankfurt cómo funciona.

En los sistemas integrados de transporte en Alemania las bicicletas juegan un papel cada vez más importante. Estimaciones actuales apuntan a que solo el 1% de todos los viajes se hacen en bicicleta en Latinoamérica, mientras que esta cifra asciende a un 10% en Alemania. Especialmente personas que van al trabajo tienden a usar la bicicleta. Esto ahorra dinero, tiempo, protege el ambiente y contribuye a mantenerse en forma.

“Un aspecto esencial fue conocer mejor cuáles han sido las experiencias en servicios de movilidad publica que han sido más sostenibles desde el punto de vista financiero, ya que normalmente las ciudades enfrentan fuertes restricciones presupuestarias para seguir subsidiando la expansión de un sistema de movilidad urbana sostenible desde el punto de vista ambiental”, explicó Juan José Gómez, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Líneas de metro

En proyectos de transporte urbano en Latinoamérica, el KfW se basa en experiencias y conocimientos alemanes tanto respecto a los conceptos de transporte, así como a los instrumentos financieros. Junto con otros bancos de desarrollo en la región el KfW se ha fijado como objetivo apoyar el sector de transporte público urbano y al mismo tiempo contribuir a la protección del ambiente.

De esta forma el KfW ha firmado por ejemplo en 2013 un contrato de préstamo con la CAF por más de US$ 200 millones, que se emplearán exclusivamente para la promoción de transporte en las ciudades latinoamericanas compatibles con el cuidado del ambiente. El programa abarca las principales ciudades de Perú y Panamá. En Panamá se construyó una línea de metro, con la perspectiva de concretar una segunda línea. En Lima se construirá un sistema de metro completo donde primero se complementará la línea 1 existente con una línea 2. Cuando los túneles subterráneos estén concluidos y los metros comiencen a circular, se espera que un total de 25 millones de personas en Lima y Ciudad de Panamá sea beneficiado.

El potencial invisible

“Apoyamos la financiación de nueva infraestructura en América Latina porque es un requisito previo esencial para el progreso y el desarrollo económico de esta región y porque ayuda a que las ciudades desarrollen plenamente todo su potencial”, enfatizó Stephan Opitz, director general del KfW,

Como los municipios no siempre cuentan con los fondos para construir grandes proyectos de infraestructura, recurren a los bancos internacionales de desarrollo. El KfW participa en el financiamiento de proyectos de transporte urbano que cumplan con sus altos criterios de sostenibilidad.

“En el programa financiado con la CAF, KfW ve un instrumento adecuado para definir acentos en el sector de desarrollo urbano en combinación con la protección del ambiente y del clima en América Latina. Por este motivo financiamos este programa”, dijo Stephan Opitz. Carolina Hoyos, de la CAF, sostuvo a su vez que la presencia del KFW aumenta la credibilidad y da un mayor impulso tecnológico al proyecto.

Además, el KfW planifica financiar el nuevo metro de Lima directamente a través del gobierno. Se financiará en primer lugar la línea 2, para la que se requiere una inversión de US$5,8 mil millones, como estimado inicial. El gobierno asume la mitad del financiamiento, mientras que la otra mitad proviene de los bancos de desarrollo, entre los cuales se encuentran las dos instituciones mencionadas, el Banco Mundial, el BID y la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD).

El primer segmento del metro que se construirá y que atravesará la ciudad de Lima tendrá una longitud de 33 km. La firma del préstamo de fomento del KfW está prevista para mediados del próximo año. “La participación de bancos de desarrollo en el financiamiento de este tipo de proyectos puede desempeñar un papel fundamental para su realización”, afirmó Vania Vega, gerente de programas en KfW.

Lo que hace falta

Por más que el KFW y otros bancos miembros de ALIDE quieran financiar proyectos en el sector de transporte urbano, ocurre a veces que las ciudades no coordinan entre sí sus propuestas técnicas y organizativas. Las áreas metropolitanas de América Latina y el Caribe a menudo están compuestas de muchas ciudades que operan legalmente independientes la una de la otra. Promover bajo estas condiciones proyectos individuales que no están coordinados entre sí no sería adecuado desde la perspectiva de los entes financiadores a causa del alto costo y larga duración.

Además sucede que los municipios individuales no tienen la capacidad de endeudamiento necesaria para hacer los proyectos. Este rol puede ser asumido por los estados federados, departamentos o el gobierno central, quienes implementan los proyectos o transfieren los préstamos a los municipios. Otra opción son las mancomunidades, adecuadas para planificar, financiar y operar un sistema de transporte público para toda una región metropolitana.

Muchos desafíos

Durante la conferencia los participantes acordaron intensificar su intercambio con el fin de identificar soluciones conjuntas a estos problemas. La necesidad de mejorar los sistemas de transporte debido al crecimiento de las poblaciones, coincidieron los participantes, es clave. La falta de acción no solo complica el tráfico, sino que se atrasa el desarrollo de regiones enteras.

Esto genera que las oportunidades que tienen las ciudades queden inutilizadas. En estas circunstancias recordamos la frase célebre del escritor y matemático alemán Georg Christoph Lichtenberg: “Las líneas de la humanidad y la urbanidad no coinciden”. Si se llegaran a aprovechar en el presente las oportunidades que tienen las ciudades, ningún otro intelectual emitiría en el futuro un juicio similar.