|
|
| Portada | Áreas de interés | Finanzas para el desarrollo | Artículos | Banca de desarrollo mexicana |
|
|
Banca de desarrollo mexicana: promotor de la estabilidad económica y el progreso
En los últimos quince años, la banca de desarrollo ha pasado por periodos de ajuste y transformación, que la llevaron en 2009 a alcanzar el saldo de crédito directo e inducido más alto en los últimos tres lustros, con un total de 612 mil millones de pesos (US$ 48,792 millones), nada menos que el 5.4% del PBI mexicano.
Después de la crisis de 1995 la banca de desarrollo (BD) en México pasó por un periodo de saneamiento financiero derivado del crecimiento insostenible de su cartera en años previos. Posteriormente, se mejoraron los lineamientos operativos y el gobierno corporativo de la BD con el fin de lograr su sustentabilidad financiera. Hoy se consolidó como un instrumento de política económica alcanzando en 2009 un saldo equivalente al 5.4% del PIB de ese país.
De ese total, un tercio se canalizó al sector privado y el resto al financiamiento de estados y municipios, sector público y otros programas, según los datos aportados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México.
BD EN EL PRESENTE
Actualmente, la banca de desarrollo se ha convertido en un valioso instrumento para el progreso, al facilitar el financiamiento a los sectores productivos que carecen de acceso a servicios financieros, tal es el caso de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), y de productores rurales de medios y bajos ingresos, entre otros.
Además ayudó a aminorar la debilidad económica al constituirse como un complemento de los intermediarios financieros privados, fomentar una mayor coordinación entre los bancos de desarrollo, e impulsar el crédito de largo plazo orientado a la capitalización y la competitividad de las unidades productivas.
En 2009 la BD otorgó apoyos a un total de 154 mil micro y pequeñas empresas, lo cual significó 80% más que las atendidas en 2006. Asimismo, se beneficiaron con financiamiento 1.7 millones de productores rurales, lo que también fue superior en 66% respecto al 2006. Por otra parte, atendió a 746 municipios, 150 municipios más que en 2006, de los cuales el 42% son considerados de alta y muy alta marginación.
También el año pasado, el apoyo de la banca de desarrollo representó el 50% del crédito de la banca comercial para los sectores productivos, infraestructura y vivienda; dicha proporción es la más alta desde diciembre de 2006 y se ha incrementado 14 puntos porcentuales desde septiembre de 2008.
NOTA: Este artículo fue publicado en la Revista ALIDE edición enero-febrero 2010. |
|
| |
|
| |
|
|
|
|
|
|
|