Enrique Iglesias: “América Latina tiene ante sí una gran década y la banca de desarrollo un papel fundamental”
La Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras de Desarrollo celebra en Asunción (Paraguay) este 19 y 20 de mayo su 41 Asamblea General.
ALIDE, 19 mayo 2011.- Aunque existen algunos problemas de corto plazo en la economía latinoamericana, la región tiene, de acuerdo con el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, una gran oportunidad para el crecimiento sostenido.
“Hay para América Latina una gran oportunidad, no cabe duda de que tiene ante sí una gran década. Creo que es posible pero hay que prepararse para apuntalarlo”, dijo en videoconferencia dirigida a los asistentes a la 41ª Asamblea General de ALIDE, que se realiza hoy y mañana en Asunción (Paraguay).
No obstante, indicó que hay algunos temas de corto plazo por resolver, como la volatilidad monetaria, “las burbujas potenciales por la expansión del crédito que hay que vigilar”, la inflación de algunos países y la posibilidad de impactos en el precio de los alimentos.
Sin embargo, detalló que esos problemas de corto plazo afectan de manera muy distinta a la región, porque hoy está mejor preparada, y que incluso ha soportado mejor la crisis internacional porque supo hacer mejor su tarea macroeconómica, tenía reservas, estabilidad financiera y un sistema bancario sólido. Pero también porque tuvo una oportuna acción anticíclica de la banca de desarrollo.
“Junto con esos factores, que explican por qué la crisis no prendió con la misma fuerza que en los países del norte, es que había una banca de desarrollo que pudo hacer a tiempo políticas anticíclicas importantes para compensar los impactos de la coyuntura internacional”, manifestó Iglesias.
Mayor activismo del Estado
El líder de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), expresó que “el mundo de hoy está pasando por un proceso de cambio muy fuerte” y que “el mundo al que llegaremos es muy distinto al que dejamos”.
Una de las características de este nuevo mundo, que ya se ve en algunos países, es el “mayor activismo del Estado a través de sus organismos financieros en busca del apoyo a las actividades productivas. En América Latina también hay una mayor valorización de la necesidad de que la banca de desarrollo juegue un papel mucho más activo”, mencionó Iglesias.
Inversión y productividad, la tarea pendiente
Iglesias, que se declaró admirador de la banca de desarrollo, añadió que ésta tiene un papel fundamental en los frentes que habrá que cubrir en el “nuevo mundo.
“Por ejemplo el aumento de la inversión –ya que con las tasas de inversión actual América Latina no va a sostener tasas de desarrollo como para resolver los temas sociales–. Junto con la inversión hay que aumentar la productividad, que sigue siendo muy baja, y eso implica que hay que hacer un esfuerzo grande de mejoría no sólo a partir de la mayor inversión sino a partir de la mayor tecnología e innovación”, enfatizó el también ex presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Por último, agregó que la banca de desarrollo tiene un papel fundamental que cumplir, tanto en los campos mencionados (inversión y productividad) como en la movilización de los ahorros y la profundización de la bancarización (inclusión financiera), donde ya ha demostrado grandes avances. Asimismo alentó a la banca de desarrollo a seguir apoyando a las pequeñas y medianas empresas en la mejora de su competitividad, a seguir fomentando la inversión en infraestructura, y a convertirse en un catalizador de los recursos privados, gracias a asociaciones público-privadas. |