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Financiamiento Sectorial |
INTERMEDIARIOS FINANCIEROS
PROGRAMA DE GARANTÍAS DE NACIONAL FINANCIERA DE MEXICO
En 1997, Nacional Financiera (NAFIN), el principal banco de desarrollo en México, instrumentó el Programa de Garantías para reactivar el financiamiento a las empresas, en virtud de la falta de crédito por parte de las instituciones financieras, que se generó por la contracción económica de 1994.
En ese entonces, se detectó que las altas tasas de interés y el rechazo de los intermediarios financieros representaban casi el 50% de las causas para no accesar al crédito, lo cual propició la pérdida de la cultura crediticia, en ambas partes (empresa-institución financiera).
En este contexto, el Programa de Garantías de NAFIN se planteó como objetivos:
A partir de 2005, NAFIN realizó un esfuerzo de simplificación, estandarización y automatización del Programa de Garantías. La operación electrónica ha permitido la administración de más de 800 mil garantías y más de 5 millones de transacciones.
Lo anterior ha permitido operar y administrar de manera eficiente y transparente los recursos aportados, mantener una operación supervisada de los intermediarios, realizar una administración segura de los riesgos, expandir el crédito a las Pymes, mejorar las condiciones de los financiamientos y facilitar su acceso a proyectos prioritarios en el ámbito regional o sectorial.
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CARACTERÍSTICAS Y OPERACIÓN DEL PROGRAMA
El Programa de Garantía Automática es un esquema mediante el cual NAFIN comparte con los intermediarios financieros el riesgo de los créditos otorgados a las Pymes. Para ello, constituyó el “Fondo para la Participación de Riesgos” (Fondo de Garantía) un vehículo con patrimonio propio para facilitar la operación mediante una administración independiente.
Asimismo y con el propósito de administrar eficientemente los recursos en contragarantía que aportan los organismos públicos y/o privados para el apoyo de diversos proyectos, NAFIN constituyó el “Fideicomiso de Contragarantía para el Financiamiento Empresarial” (Fondo Contragarante).
La garantía se otorga a través del Fondo de Garantía, con el cual los intermediarios celebran un contrato para el ejercicio automático de la misma. No se requiere la autorización caso por caso de NAFIN para garantizar las transacciones, ya que la autorización se sustenta en la revisión y validación del proceso de crédito aplicado por el intermediario, lo que implica un principio de no-discrecionalidad en la integración del portafolio.
El Programa de Garantía ofrece a los intermediarios dos modalidades de cobertura:
Para una adecuada administración, gestión y operación del Programa de Garantías, se definió una oferta hacia el mercado para la atención de las Pymes, segmentada en cinco portafolios: empresarial, sectorial, microcrédito, emergencias y subasta.
El modelo ha permitido instrumentar diversos esquemas de apoyo para las Pymes, entre los cuales figuran: la sustitución del parque vehicular de servicio público, la modernización del autotransporte de carga y pasaje y los esquemas de ahorro de energía y financiamiento para la educación. Adicionalmente, desde 2003 se han venido instrumentando esquemas de apoyo a empresas afectadas por desastres naturales.
Administración y operación de los recursos de contragarantía
Los recursos aportados están invertidos en contratos individuales, debido a que, en su mayoría, corresponden a asignaciones presupuestales (aportaciones de la Secretaría de Economía-SE) que deben tener un control estricto en su administración y ejercicio. Estas aportaciones son para contragarantizar proyectos específicos, con metas específicas establecidas en una cédula de apoyo autorizada por los órganos de decisión de la SE, y formalizada a través de un convenio de colaboración.
En el caso de otros contragarantes (gobiernos estatales y entidades privadas), los recursos aportados sirven para apoyar proyectos y sectores específicos, por lo que es necesario un control individual.
Por su naturaleza, estas aportaciones adquieren un carácter no mutual o específico y se dividen en: (a) asignables: recursos para proyectos específicos aportados por la Secretaría de Economía e integrados en una sola bolsa para su manejo integral (mutual); y (b) no asignables: recursos para proyectos específicos, aportados por gobiernos estatales y organismos privados, sin posibilidad de mutualización. |
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En virtud del crecimiento del Programa de Garantías, que implicó también un incremento en los recursos aportados para constituir fondos de contragarantía, se complicó el manejo individual de las aportaciones, ya que se administraban más de 80 contratos.
Como consecuencia de ello y en respuesta a la gestión realizada por NAFIN para contar con recursos adicionales para la operación de los esquemas de garantía, en 2008 se definió un nuevo modelo de gestión del Programa de Garantías, a través de una Metodología de Asignación de Recursos.
Esta metodología se basó en el análisis del comportamiento de portafolios específicos y en la tendencia de crecimiento observada; de esta manera se definió objetivos generales y reglas específicas que consideran el establecimiento de fondos de contragarantía, el uso de las comisiones, la gestión del riesgo, el tratamiento de las reservas, el pago de garantías y la gestión de recursos.
A partir de 2008, los recursos aportados tienen un carácter mutual, es decir, no tienen una asignación específica y se utilizan conforme se vayan requiriendo para cubrir todo el portafolio de garantías.
PARTICIPACIÓN DE SOCIOS ESTRATÉGICOS
Cada participante del programa juega un rol muy importante para el buen desempeño del Sistema. En la operación del esquema de garantía automática, NAFIN negocia fondos de contragarantía del gobierno federal, así como de otras entidades dispuestas a aportar recursos fiscales a primeros desembolsos. Dichos recursos son aportados y administrados en un fideicomiso, en el cual se establece que los aportantes no pueden ser fideicomitentes y que los recursos del aportante no tienen un carácter devolutivo, hasta que finalicen los proyectos garantizados o se amortice los créditos otorgados al amparo de dichos proyectos.
En consecuencia, los contragarantes o aportantes de recursos en contragarantía, se convierten en socios estratégicos en el desarrollo e instrumentación de proyectos específicos de apoyo, cuyos recursos se utilizan para: (1) cubrir el riesgo durante el tiempo en que el crédito presente saldo insoluto por los créditos otorgados a las Pymes a través de los intermediarios financieros; y (2) cubrir los primeros desembolsos del riesgo asumido por el Fondo de Garantía hasta que se agoten, debido a incumplimientos por parte de las empresas beneficiarias de la garantía automática.
Los principales contragarantes del programa son la Secretaría de Economía (SE), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), gobiernos estatales y otras entidades públicas y/o privadas. Adicionalmente, NAFIN puede recibir garantías de entidades públicas o privadas, nacionales o internacionales dispuestas a compartir los riesgos del portafolio de crédito. |
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IMPACTO Y RESULTADOS DEL PROGRAMA
El universo de unidades económicas susceptibles de ser apoyadas por NAFIN asciende a 2.8 millones. De 2000 a 2008, cerca de 400 mil empresas han sido apoyadas, el 93% son micro y pequeñas empresas (Mypes), correspondiendo al sector comercio 59%, industria 23% y servicios 18%. El volumen de crédito otorgado asciende a US$ 21,499 millones. |
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Además, a través del Programa de Garantías, las Pymes se han visto beneficiadas con la reducción de los costos financieros, la no exigencia de contar con garantías reales, la existencia de canales múltiples de atención, esquemas y productos específicos y a su medida, todo de acuerdo con sus necesidades. Para el 80% de las empresas apoyadas era la primera vez que accedían a un crédito, es decir recién estaban siendo bancarizadas.
(FIN)
SUMILLA
“Además, a través del Programa de Garantías, las Pymes se han visto beneficiadas con la reducción de los costos financieros, la no exigencia de contar con garantías reales, la existencia de canales múltiples de atención, esquemas y productos a su medida. Para el 80% de las empresas apoyadas era la primera vez que accedían a un crédito”.
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