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COOPERACIÓN FINANCIERA
La gestión de negocios internacionales en las IFD

Presentamos un resumen del documento “Posibilidades de negocios, cooperación técnica y financiera entre los bancos de desarrollo”, que ALIDE presentará en octubre en la “Reunión de gestión de negocios internacionales entre la banca de desarrollo latinoamericana”*.

Las razones para impulsar los negocios y la cooperación financiera y técnica entre la banca de desarrollo son múltiples y de naturaleza distinta. Algunas son de corto plazo, relacionadas con la delicada coyuntura económica internacional; otras de largo plazo, de carácter estructural, relacionadas con la diversificación de mercados y productos, transformación productiva, y transferencias de tecnologías; y, un tercer grupo son las de naturaleza estratégica, tales como, la profundización de la integración regional (física y comercial), el mayor aprovechamiento de los mercados regionales como plataforma de ensayo para la exportación de productos con valor agregado, particularmente para las pymes latinoamericanas. Entre ellas podemos citar:

• La débil recuperación o el menor crecimiento esperado de la economía mundial. Las economías de mercados emergentes como Brasil, China e India, que en los últimos años han venido sosteniendo en parte importante el crecimiento también han perdido su dinamismo, y son una razón adicional de preocupación.

• La reducción importante de los pronósticos acerca de la evolución del comercio mundial. El FMI estima que entre 2012 y 2013 el volumen del comercio mundial de bienes y servicios crecerá 0,3% y 0,5% menos que lo previsto.

• Debido a lo anterior, las principales economías del mundo han anunciado nuevas medidas. En EE UU, la Reserva Federal lanzó un nuevo y agresivo programa de estímulo, en el que se compromete a comprar US$ 40,000 millones en deuda hipotecaria por mes y a seguir tomando activos hasta que mejore sustancialmente el panorama para el empleo en el país. Brasil, anunció diversos incentivos fiscales que beneficiarán a 25 sectores de la economía, con el propósito de acelerar la actividad económica hasta fin de año. En China, el gobierno anunció que acelerará el proceso de devolución de impuestos sobre la exportación para las empresas y garantizará que los pagos se efectúen de forma adecuada y oportuna. Para acelerar la obra pública, también aprobó la construcción de 25 proyectos de trenes subterráneos por decenas de miles de millones de dólares. Además, ha reducido las tasas de interés en dos ocasiones desde junio, para así acelerar el crecimiento. En Europa, el Banco Central Europeo anunció un programa de compra de bonos, potencialmente ilimitado, para reducir el costo de financiamiento de los países de la zona euro en problemas en caso de que soliciten ayuda y cumplan condiciones estrictas.

• Si bien China hoy es un comprador importante de ALC, las cifras de exportación a China de los últimos años, muestran que la soya representa el 53% de las ventas argentinas y el 45% de las uruguayas. En Brasil, el concentrado de hierro alcanza el 45% de las ventas, y la soya, otro 24%. El petróleo crudo supone el 94% de los envíos de Ecuador, el 78% de Venezuela y el 53,8% de Colombia. En Perú, el concentrado de cobre es el 38% de los envíos y en Cuba, el níquel el 71%. Es decir, hay una excesiva concentración en pocos productos. En total, 14 países de ALC tienen más del 75% del total de exportaciones a China concentrada en tres productos. Ante esto, son validas las advertencias sobre los inconvenientes de un comercio poco diversificado, en especial, ante eventualidades como un descenso en el precio de las materias primas o una posible caída en la demanda china. La vulnerabilidad de las exportaciones de ALC hacia China es crítica, razón de más para mirar con mayor atención el mercado subregional.

• Los mercados emergentes también enfrentan condiciones externas sumamente inciertas que inciden en su desempeño. A comienzos de este año, las autoridades de varias economías emergentes estaban preocupadas por la afluencia de capitales a gran escala y la apreciación excesiva de sus monedas. Estos temores han dado paso a preocupaciones con respecto a depreciaciones demasiado rápidas y aumentos de la volatilidad, ya que algunas monedas –como el real brasileño y la rupia india– se han depreciado entre 15 % y 25 % en menos de un trimestre.

• Por otro lado, existe una mayor integración regional que brinda la posibilidad de ampliar los mercados regionales y las escalas de producción, así como las inversiones intrarregionales. Esto permite el avance de las pymes, estimula la diversificación productiva al favorecer las exportaciones de mayor valor agregado y contenido manufacturero, y les sirve como un mercado intermedio y de aprendizaje para incursionar luego en mercados de fuera de la región.

• ALC continúa exhibiendo bajos niveles de comercio intrarregional y de integración productiva. Pese a que más del 50% de las exportaciones de bienes intermedios de ALC (excluido México) se dirigen a la propia región, el peso de dichos bienes solo alcanza el 10%. Para la mayoría de los países de ALC, las posibilidades más inmediatas de insertarse en la dinámica de las cadenas de valor están radicadas en el propio mercado regional, dada su mayor densidad en el comercio de manufacturas.

• El comercio intrarregional es más intensivo que el extrarregional en productos basados en recursos naturales procesados y productos industriales, como alimentos, bebidas y tabaco, productos textiles y químicos, entre otros; en este contexto, el fomento de las cadenas de valor regionales es una tarea prioritaria.

• El análisis del comercio de bienes intermedios, del empleo exportador y de las empresas exportadoras pone de manifiesto la necesidad de que ALC refuerce su opción de fortalecer el mercado regional. Una transformación productiva que contribuya a reducir las desigualdades requiere más y mejor empleo productivo y una mayor presencia de las pymes, de las manufacturas y de los servicios en las exportaciones.

¿Qué se espera de las IFD?

A todo esto, es de esperarse que los bancos de desarrollo sigan teniendo un rol preponderante para canalizar recursos financieros hacia los sectores productivos y sociales y apuntalar las medidas de sus respectivos gobiernos.

Ahora bien, en el marco de la situación reciente de América Latina y del contexto internacional, cobra particular atención la acción decidida de los bancos de desarrollo en el campo de la promoción de negocios y la cooperación financiera y técnica regional y, más en particular, en la promoción y financiación de inversiones conjuntas y negocios en el ámbito de la región, a fin de aprovechar las posibilidades que existen en nuestros países.

La labor de promoción de inversiones y negocios en los bancos de desarrollo se inscribe en el papel de agentes de cambio y de promotores del desarrollo que caracterizan a estas instituciones conforme a sus objetivos y funciones.

Igualmente, la identificación y promoción de oportunidades de inversiones y negocios conjuntos en América Latina ofrece un campo atractivo para una más decidida acción de la banca de desarrollo, a la vez que constituye un riesgo que puede ser medido.

Modalidades, mecanismos o instrumentos:

El alcance de la relación de negocios y de cooperación financiera y técnica regional para la promoción de inversiones, comercio, transferencia tecnológica, entre otros aspectos, encierra varios aspectos. Un primer aspecto a considerar es que la identificación de oportunidades de inversión y negocios en la región debe permitir una mayor relación entre empresarios y bancos de desarrollo. A ese efecto, los bancos de desarrollo deberán prestar atención a la tarea de ayudar a formar empresarios con voluntad de asumir riesgos y comprometer sus recursos propios.

Un segundo aspecto está referido a la mayor atención de las necesidades de preinversión. En este campo, se trata de orientar con información, asesoría y hasta apoyos financieros la realización de estudios de factibilidad que, como se sabe, incluyen proyecciones de producción y de mercados, cuando no de los esquemas institucionales y organizacionales requeridos para la ejecución de proyectos.

Un tercer aspecto viene dado por la identificación de oportunidades de inversión y de negocios cuyas producciones se orienten a mercados externos. En este caso, se propone aprovechar las ventajas comparativas que tienen los bancos de desarrollo, ya que conocen los problemas de los sectores productivos y el potencial exportador que encierran los proyectos o instituciones a los cuales se dirige la financiación, además de conocer los mercados externos y de disponibilidad de fuentes de recursos del exterior.

Al respecto, los bancos de desarrollo pueden 1) promover y financiar la realización de inversiones y de negocios vinculados a la exportación, y 2) participar de manera concurrente a la acción de la banca comercial en el financiamiento de operaciones de comercio exterior propiamente dichas . Un cuarto aspecto a considerar en la promoción de proyectos y negocios es la cooperación mediante variadas operaciones que pueden establecerse entre bancos de desarrollo de varios países en el marco de una mayor integración regional, que hoy encuentra un marco legal y de integración que debe aprovecharse.

En todo caso, las nuevas orientaciones alientan la expectativa y el optimismo de una mayor profundización de la acción de los bancos de desarrollo en la identificación, promoción y financiación de oportunidades de negocios y de inversiones en nuestros países, en el contexto de una mayor cooperación financiera y técnica que debe impulsarse.

Como ejemplo de las modalidades operativas que son susceptibles de intensificarse entre los bancos de desarrollo, cabe señalar: a) establecimiento de fondos de coinversión entre pares de bancos de desarrollo; b) arreglos de cofinanciamiento; c) sindicación de préstamos; d) líneas de financiamiento; e) fondos latinoamericanos de capital de riesgo (Recuadro Nº2); f) intercambio de informaciones y de experiencias sobre mecanismos de financiación y promoción de inversiones; etc.

Otras posibilidades de acción conjunta y de cooperación entre IFD, es la gestación de alianzas institucionales, o la colaboración entre ellas a fin dar fuerza o nacimiento a una entidad regional y apoyar mercados emergentes o ya existentes.

También están las operaciones transfronterizas, entre las que destacamos dos acciones recientes: a) el convenio marco de cooperación recíproca entre el Banco de la Nación de Perú y el Banco de la Nación de Argentina (BNA), que permitirá el otorgamiento de financiamiento garantizado en “territorio cruzado” (de la Argentina hacia Perú y viceversa), reforzar la corresponsalía entre ambas instituciones, y analizar de manera conjunta los diversos instrumentos de comercio exterior; b) El convenio de cooperación recíproca entre el Banco Provincia de Buenos Aires y Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU), que contempla planes conjuntos para brindar mejores servicios a los clientes de ambas instituciones, compartiendo el servicio de cajeros automáticos y otros medios tecnológicos.

Otro aspecto es la cooperación en materia de asistencia técnica y transferencia de tecnología financiera. Por ejemplo, en 2009, el Banco de Desarrollo de El Salvador (Bandesal), ex Banco Multisectorial de Inversiones, firmó un acuerdo de asistencia técnica con el Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico y Social (BNDES) de Brasil, para su fortalecimiento institucional. Tres años después, ambas instituciones firmaron un acuerdo de entendimiento, a fin de desarrollar productos financieros a favor de las pymes salvadoreñas.

En virtud de tal acuerdo, ambas instituciones evalúan la posibilidad que Bandesal emita tarjetas de crédito exclusivas para pymes, que le posibiliten comprar insumos que sirvan en la cadena de producción (similar a la Tarjeta BNDES). BNDES daría los fondos y la banca privada emitiría la tarjeta, encargándose de evaluar el riesgo y con el respaldo de una firma internacional. Luego, el pequeño empresario usaría la tarjeta con proveedores autorizados por Bandesal.

Un último aspecto sería el fondo de inversión regional en proyectos de desarrollo. Un buen número de países de nuestra región tiene sistemas institucionales de generación de ahorros en la forma de fondos previsionales, las llamadas AFP o AFJP. Estos fondos tienen un problema de falta de diversificación, y eso significa asumir un riesgo-país muy grande.

Las AFP necesitan diversificar su fondo, los países necesitan que su ahorro se invierta en el país para capitalizarse y hay mucha racionalidad en ello porque un país que se capitaliza reduce sus riesgos. Pero si se tuviera un fondo de inversión regional de asignación acotada en el cual cada país pone una cantidad y recibe a cambio la misma cantidad de inversión, se ganaría diversificación y no se perdería ahorro neto porque se tendría el flujo compensado. La posibilidad de que los bancos de desarrollo generen juntos este fondo, puede ser un instrumento interesante para reducir el riesgo de las inversiones de los fondos previsionales, al mismo tiempo que aumenta la inversión en el conjunto de países que lo conforman.

NOTA: Este artículo fue publicado en la Revista ALIDE edición julio-setiembre 2012.

 
 
 
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