-¿Y hoy?
-Hoy tampoco. En parte, le permitieron a la Argentina mantener el superávit fiscal y pasar la crisis internacional sin problemas. El año pasado, muchos temían por el crecimiento, pero la economía levantó de manera impresionante. Estamos previendo un crecimiento de la economía provincial del 7% en 2010.
-¿En la provincia cuánto es?
-No hacemos una medición de inflación. La verdad es que no quiero entrar en una discusión que tiene que ver con la politización de los temas; es una discusión que me resulta ajena. Trato de manejarme con las reglas de juego de la economía.
-No sé; le pregunto.
-Sí, están ahí. Hay estudios privados que muestran que hay tasas de inflación superiores a las del Indec, pero si miramos las tasas de depósitos, se parecen más a la inflación oficial que a la de los privados...
-¿Qué pasará con las tasas?
-Va a depender de la política monetaria y cambiaria. En esta situación no pienso que vayan a subir, las vemos estables. Por eso lanzamos una línea de hipotecarios.
-Ahora vencen los mandatos de gran parte del directorio del Banco Central. ¿Le preocupa?
-El problema es que politizamos todo. Tengo la convicción de que [Mercedes] Marcó del Pont tiene la calidad técnica para ser presidenta del Central porque ya fue designada para un mandato. No veo motivo por el cual, si el Gobierno decide proponerla, no se la vuelva a aprobar. Está haciendo una tarea responsable.
-Se está debatiendo en Diputados una nueva ley de bancos. El proyecto de Carlos Heller inquieta a los bancos. ¿Lo apoya?
-Hay temas de su propuesta que tienen que ajustarse. Sí, creo que debería haber una regulación más completa sobre la banca pública porque cumple un rol muy importante al prestar en lugares donde otros no están porque no se obtiene renta. Pero debería repensarse cómo se reparten los costos. También debería haber un sistema de fondeo para la inversión a largo plazo.
-¿Un subsidio?
-Deberíamos hablar con toda claridad de un subsidio de tasas para los proyectos de inversión.
-Pero la Argentina no tiene un buen historial en eso...
-No estoy hablando de reeditar lo que ha sido mal ejecutado en el pasado. La experiencia del Banade no fue errónea en su concepción o en su origen, sino en su ejecución.
-¿No hay un problema de moneda para el largo plazo?
-Cuando uno mira el largo plazo, no hay problema porque los tipos de cambio fluctúan. Y el Estado tiene que asumir el costo de llevar adelante un plan de inversión.
-Pero ¿por qué Chile puede dar un crédito a 20 años al 4% y aquí es del 21 por ciento?
-Porque en la Argentina el sistema está fondeado a tasas más altas y plazos más cortos. Además, venimos de una crisis que fue muy fuerte. No se sale de un día para otro, así como es imposible volver al mundo después de declarar un default. Pero haber tenido todos estos años la economía estable, con superávit y toda esa masa de reservas es muy importante. La forma en que se puedan utilizar las reservas también tiene enorme importancia...
-¿El Central debería tener un rol en el sector productivo?
-Sí. Las reservas son de todos los argentinos y deberían volcarse donde rindan más. Si tenemos tantas obras de infraestructura que nos hacen falta, debería analizarse cómo avanzar con ese fondeo.
-Creció la conflictividad entre el Gobierno y los empresarios. ¿Cómo lo vive? Porque está en el medio, siendo de un banco público, pero viniendo también de un ámbito empresarial...
-Los argentinos nos cargamos de conflictos que son innecesarios. Cuando uno ve la economía real, ve que la actividad se desarrolla, la producción crece... Una cosa es la discusión política y otra es la realidad económica. Es lo mismo que cuando se habla de seguridad jurídica. Ahora, si tenemos instituciones, un Congreso, que es de signo opositor, si tenemos un Poder Judicial con una Corte, tal vez la mejor desde que yo recuerdo, y el Poder Ejecutivo, juegan los tres poderes del Estado. La discusión debiera pasar por otros carriles, no por los que está pasando.