ANALES DE LA 37ª REUNIÓN ORDINARIA DE LA ASAMBLEA GENERAL DE ALIDE

Montevideo, Uruguay, 24 - 25 de mayo de 2007

INCLUSIÓN FINANCIERA Y SOCIAL: EXPERIENCIAS INNOVADORAS

EN LA BANCA DE DESARROLLO

 

 

FERNANDO CALLOIA RAFFO

Presidente

Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU)

 

 

Esta presentación está centrada en tres grandes partes.  La primera de ellas abarca fundamentalmente la temática de la inclusión financiera y cómo ésta se fue incorporando en los últimos años a nivel internacional y también a nivel nacional.  La segunda intenta presentar muy rápidamente algunos indicadores básicos de la economía uruguaya. Y la tercera, que es donde quisiera hacer mayor hincapié, presenta un análisis cualitativo de que piensan los microempresarios sobre los bancos en el Uruguay y a partir de entonces tratar de identificar algunas líneas de acción hacia el futuro. 

 

Hay ciertos hitos que han marcado una creciente preocupación a nivel mundial respecto de la temática de la exclusión financiera: en el 2002 la Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo que habla de las microfinanzas y el crédito para micro, pequeñas y medianas empresas como un importante elemento para reforzar el impacto social y económico del sector financiero; la Declaración de las Naciones Unidas del 2005 como el Año Internacional del Microcrédito; y en 2006 la publicación del conocido libro azul como consecuencia de la Declaración anterior por parte de las Naciones Unidas conocido como “La construcción de sectores financieros incluyentes para el Desarrollo”.  Estos hechos han puesto en primer plano toda la problemática de las microfinanzas y todo el programa de los sistema financieros incluyentes, y entonces en palabras de Kofi Annan que reproduce perfectamente bien lo que nosotros queremos transmitir, habla del gran desafío que enfrentamos, es abordar las restricciones que excluyen a la gente de la plena participación en el sector financiero, junto podemos y debemos construir sectores financieros incluyente que ayuden a la gente a mejorar sus vidas.

 

Esa construcción de sectores financieros incluyentes es tal vez el cambio de paradigma que se está dando ahora a nivel mundial, desde las microfinanzas hacia sectores financieros incluyentes, o sea desde la creación de instituciones especializadas en el microcrédito a crear sistemas financieros que atiendan el microcrédito globalmente, yo creo que ese es el tránsito básico que se está dando en estos momentos a nivel mundial y hacia el cual quiero ir posteriormente.

 

La participación o la exclusión financiera en América Latina es realmente elevada. Mientras que en países desarrollados la bancarización está entre el 91% y el 97%, en los países de América Latina está entre el 15% y el 35% lo que hace básicamente a que la inclusión financiera sea una  tarea a encarar como acción de política.

 

Ante esto se plantea la interrogante ¿cuáles pueden ser las limitantes del acceso a los servicios financieros formales? Desde el punto de vista de crédito, obviamente la falta de garantía de los microempresarios, la inexistencia de un historial crediticio, el riesgo asociado a la actividad, información incompleta, mayores costos de transacción, falta de productos de servicios adecuados y atractivos, topes a la tasa de interés, inadecuada infraestructura bancaria.  En Uruguay se reproducen estos temas como también propios de la economía uruguaya.

 

Entonces, un sector financiero incluyente exige básicamente el acceso universal a todo el servicio financiero, instituciones sólidas guiadas por reglamentaciones específicas, sostenibilidad, o sea que no estén apoyados ni en subsidios sino que se sostengan por sí mismos de acuerdo a un rendimiento económico financiero razonable, múltiples proveedores de servicios financieros, de tal forma de asegurar la competitividad y la transparencia en la provisión de estos servicios, y un contexto de política general que básicamente haga hincapié, como decía el Ministro Astori, en el crecimiento económico, con equidad, equilibrio macroeconómico, instituciones robustas, sistema financiero saludable, competencia, diversidad y transparencia, básicamente como elementos fundamentales.

 

Algunas referencias globales a lo que puede ser la problemática de este sistema financiero incluyente: 

  • Tasas de interés adecuadas a la realidad microfinanciera: muchas veces tiene topes y que esos topes no reconocen el costo adicional que tienen estos microempresarios, entonces los sectores financieros formales se desinteresan de su financiamiento y el microempresario tiene que ser atendido por sistemas informales, básicamente por prestamistas u otros intermediarios informales.

  • Política de Costos: Se debe buscar atender a estos microempresarios con tecnologías adecuadas de tal manera de que los costos que tradicionalmente tiene el sistema bancario para atender a un cliente habitual no se reproduzcan este tipo de microempresarios dado que impactarían en la tasa de interés de una manera que sería difícil de incorporar, por lo tanto es necesaria la incorporación de nuevas tecnologías para atender a este sector y de ahí se desprende la innovación tecnológica y financiera como el elemento esencial.

  • Regulación Específica:  En general no existe una regulación específica desde el punto de vista de la regulación prudencial respecto de las microfinanzas y por lo tanto nos encontramos con que tenemos algunas rigideces desde el punto de vista formales para atender a este tipo de microempresarios, a pesar del bajo riesgo individual que corre cualquier institución financiera por su financiamiento, entonces se debe recibir una regulación específica que cuando veamos la demanda de los microempresarios vamos a poder en cierta forma, dirigirla hacia algunos aspectos que son bien interesantes de resaltar.

  • Convenios y alianzas estratégicas: Existe la necesidad de que no sea una única institución o un único grupo de empresas las que lleven adelante este proceso sino que sean con convenios y con alianzas estratégicas se puedan complementar todos los servicios que requieren los microempresarios en términos generales.

Como resumen tenemos que el tema de la inclusión financiera es un tema que está en la tapa de la problemática mundial, el año 2005 fue el año del microcrédito lo que puso en el tapete esta temática, hay un libro azul que recoge experiencias y propuestas para desarrollar este tipo de financiamientos y tenemos un conjunto de limitantes que hacen a este proceso de inclusión financiera, que no logramos concretar en un proceso inverso que implique una inclusión financiera potente de forma de mejorar la condición de vida, fundamentalmente de los microempresarios.  Eso desde el punto de vista global. 

 

Ahora, presentaré algunos datos de Uruguay, porque cuando les preguntamos a los microempresarios qué opinan del sistema bancario o qué opinan de los bancos en Uruguay, van a encontrar que algunas respuestas se refieren básicamente a la experiencia vivida en el Uruguay y como ustedes no vivieron esa experiencia, por suerte creo, les voy a poder citar algunos indicadores muy sencillos de cómo fue la experiencia de desarrollo económico y financiero que tuvo Uruguay en las últimas décadas.

 

Respecto al Producto Bruto Interno, Uruguay tuvo una tasa promedio relativamente alta, de algo superior al 4% en los años posteriores a la segunda guerra mundial, después debió un largo período de una tasa cero y después tuvimos tasas del orden del 2% hasta el período actual en que tenemos una tasa promedio superior al 6%.  (Gráfico Nº 1). Sin embargo, lo que importa destacar es que esas bajas tasas promedio reconocen tasas de decrecimiento, o sea fuertes crisis económicas fundamentalmente en el año 1982 y en el año 2002, hay una caída del producto en esos años superiores al 10%, es decir que coincide además con profundas crisis financieras, hay quiebras de bancos en forma significativa en esos años.  En resumidas cuentas es un país que crece poco pero además que crece con profundas crisis económico-financieras en períodos que están en el orden de los diez años.

 

Ese escaso crecimiento económico llevó a muy altas tasas de inflación, hasta mediados de los 90 en términos de promedio fue creciendo con picos importantes, fue creciente, pero a partir de principios de los 90 tenemos una tasa de inflación decreciente y ahora en términos inferiores al 10% lo que es una tasa razonable desde el punto de vista comparativo internacional.  Pero todo este período fue un período altamente inflacionario para la economía uruguaya. (Gráfico Nº 2)

 

 

Después, siguiendo un poco la lógica presenta por el analista de la CEPAL, Daniel Titelman, que hablaba de la profundización financiera como cociente entre el crédito y el producto, podemos observar que el crédito tiene un proceso de crecimiento altamente acelerado, llega en los años setenta con el proceso de liberalización financiera, crece desde el 20% del producto al 70% del producto en pocos años, después decrece aceleradamente y no decrece porque los deudores paguen sino porque la crisis bancaria eliminó bancos y al eliminar bancos elimina los créditos, los depósitos, elimina todo la crisis, entonces hay una reducción muy fuerte por una abrupta crisis bancaria y nuevamente los años noventa se ve un aceleramiento del crédito en el producto, hasta que la crisis del año 2002 con una nueva crisis bancaria provoca una caída muy fuerte de la relación producto en PBI.  Entonces oscilamos entre el 20-30% del producto en condiciones digamos relativamente recesivas y los picos de crédito alcanzan al 60-70% del producto en cuestión de pocos años.  Entonces imagínense las consecuencias que puede tener para la actividad habitual de cualquier empresa una contracción crediticia de este tipo y mucho más para la microempresa. (Gráfico Nº 3)

 

 

 

 La estructura de las empresas en Uruguay en términos de tamaño: el 78% de las empresas son microempresas, son empresas que ocupan fundamentalmente el indicador básico y hasta cuatro empleados, después tenemos pequeños hasta 19, medianas hasta 100 y grandes más de 100 empleados, esa es básicamente la estructura en términos de cantidad de empresas y la estructura en términos de ocupación de personas está bastante distribuida en cuatro partes. (Gráficos Nº 4 y Nº 5)

 

 

 

 Entonces nosotros nos vamos a concentrar básicamente en lo que es la microempresa, o sea empresas que ocupan hasta cuatro personas que creo que es el sector al cual más le importa y sobre el cual más hay que actuar para provocar un proceso acelerado de inclusión financiera.

 

Las instituciones de financiamiento en Uruguay que atienden básicamente a microempresas, son el  Banco de la República, la Corporación Nacional para el Desarrollo, las cooperativas cerradas de ahorro y Crédito, los bancos privados y algunas fundaciones que básicamente conforman todo lo que es la estructura del financiamiento de estas microempresas.

 

Estudio Cualitativo sobre Microempresarios

 

Trataremos de comprender un poco cuál es la característica o qué opinan los microempresarios del sistema bancario en el Uruguay, que creo que se puede reproducir a todos los países. 

 

El primer objetivo era investigar la imagen que los microempresarios tenían del sistema financiero, la imagen que tenían del propio Banco República, investigar cómo usaban los servicios financieros, de qué forma resolvían su problemática y cuáles eran sus necesidades financieras, esas eran básicamente los cinco ítems que iban a caracterizar la investigación.

 

Para eso entonces trabajamos dentro de los microempresarios, con tres tipos: aquellos de nivel socioeconómico bajo, medio y alto, dentro de los microempresarios de hasta cuatro personas ocupadas y que tengan ventas de hasta 60,000 dólares anuales.  Esta calificación es una calificación cualitativa que atiende al tipo de microempresario, pero que como ustedes van a ver recoge diferencias sustanciales respecto a las respuestas que dan de su vinculación con el sistema financiero.

 

Entonces empezamos por el nivel socio económico bajo dentro de los microempresarios de hasta cuatro personas ocupadas, entonces ahí tenemos que estos microempresarios son de ramas económicas muy diversas, pero que siendo de ramas económicas muy diversas tiene algunas características comunes, en general comienzan su nivel de actividad por razones exógenas, la mayoría son despedidos del sector formal, entonces tenemos que microempresarios de hasta cuatro personas ocupadas que cuando están en el nivel socioeconómico bajo son aquellos que fueron expulsados del sistema formal y que no pudieron reinsertarse al proceso productivo.

 

El primer momento fundacional está asociado con las crisis, de ahí que yo les presentara estas grandes crisis que sufrió el país en el 1982 y 1992.  En la última crisis del 2002 tenemos la gran fundación de microempresas en el Uruguay, expulsados del sector formal tienen que enfrentar su actividad para soportar su subsistencia, y hay algunos elementos importantes a destacar de este tipo de empresas: esta fuerza personal inicial que tuvieron luego de una crisis están bien sobre la cual se apuntala el orgullo que hoy por hoy relatan asociado a su trabajo; no recibieron apoyo más que de familiares y amigos, entienden que su actual trabajo es muy dignificante y querido; y que no se detectan intenciones de reinsertarse en el sistema asalariado tradicional, o sea que fueron expulsados, se sienten razonablemente satisfechos con su actividad, se sienten realizados, tienen orgullo de la actividad que realizan, se sienten dignificados con su actividad y no quieren o no les interesa volver al sistema asalariado formal.

 

En general son informales, no contribuyen ni a la seguridad social impositiva, porque esa regularización la entienden cara y con demasiados requisitos, no suelen trabajar con trabajadores a cargo, en general son unipersonales y la crisis del 2002 los afectó directamente, algunos los creó y otros los afectó, de tal manera aunque no tienen actividad con los bancos directamente perciben que la crisis bancaria no fue indiferente a ellos, entonces tienen cierto rechazo o que la crisis bancaria repercutió fuertemente sobre su actividad.

 

¿Cómo se desarrollaron?  Se desarrollaron básicamente en alguna actividad que ya desarrollaban en forma como hobby o en alguna actividad que habían heredado familiarmente o en la misma actividad que desarrollaban en su trabajo formal, entonces hay un fortalecimiento de la identidad del trabajador independiente y sienten deseo de crecimiento en la empresa que están desarrollando. La mayoría de los entrevistados declara el deseo de crecer, desarrollarse, invertir en la actividad desempeñada a futuro, con un elemento que me parece muy importante destacar: no son microempresarios que intentan sobrevivir y quedarse en esa situación sino que tienen voluntad de crecer, de desarrollarse e invertir en su propia actividad y vamos a ver como en cierta forma como se percibe esa lógica en el sistema financiero. 

 

Prescinden totalmente del sistema financiero, se manejan con poco dinero, gastan en general diariamente lo ganado, fundamentalmente pagan sus cuentas y si tienen excedentes financieros fundamentalmente lo destinan a insumos o a materiales de su propio proceso productivo, no tiene ninguna familiaridad con el sistema financiero, emotivamente se siente muy alejado del mismo. Algunas afirmaciones muy interesantes: “el sistema funciona para personas con dinero, para gente que no lo necesita”.  “El banco te ayuda si no lo necesitas, tienes que tener plata para pedir un préstamo, entonces si tienes plata y no necesitas plata ahí ellos te prestan, pero realmente si necesitas dinero y no lo tienes ahí ellos no te prestan”. Me pareció fantástico como ven una de las funciones que estamos cumpliendo en la actividad financiera. Algunos utilizan tarjetas de crédito emitidas por financieras, fundamentalmente como personas físicas ya no como empresa, utilizan también para su financiamiento el crédito de proveedores y el adelanto de clientes como los únicos instrumentos financieros que utilizan para su actividad. 

 

Desde el punto de vista del ahorro no utilizan cuentas de ahorro en los bancos, en general lo guardan en sus hogares o en el hogar de un familiar.  Sienten que el sistema financiero está diseñado para otro público, afirman cosas del estilo el público destinatario de los servicios bancarios son un público con mayor solidez económica y mayores garantías que yo puedo ofrecer, o sea ellos mismos se autoexcluyen de abrir una cuenta de ahorro en un banco.  Para financiarse generalmente recurren a familiares y amigos, fundamentalmente por la facilidad de acceso a este mecanismo informal, también utilizan tarjetas de crédito, entonces también mencionan algo interesante que es ya que temen no poder afrontar las cuotas en el caso de los bancos y por ende quedar endeudados en un sistema que evalúan como terriblemente muy caro, en caso de no poder cumplir a pesar que en otra parte de la exposición van a ver que las financieras cobran más o menos tres veces más tasas de interés que lo que cobran los propios bancos, pero ellos perciben de que el banco les cobra más caro que las financieras.  Los préstamos bancarios ni se mencionan, directamente no existe para este grupo.

 

Dentro de los microempresarios tenemos entonces microempresarios de un nivel socioeconómico mayor.  Este grupo en general es un grupo mucho más formalizado, en general hacen frente a sus obligaciones con la seguridad social y con la impositiva.  La adopción de su condición de microempresario es una opción mucho más elaborado, es decir decidieron hacerlo, la crisis o el destino no los llevó a ser microempresarios, es una elección como resultado de una relativa planificación y la identidad de trabajadores independientes está consolidada desde la fundación misma del negocio o de la empresa.  Estos microempresarios también provienen del mundo del trabajo público privado asalariado, incluso algunos de ellos mantienen este trabajo como adicional, sobre todo trabajos en la esfera pública, o sea tiene un trabajo público que les paga, le da una base, le da unos servicios sociales y por otro lado actúan como microempresarios privados.  No obstante su trabajo principal es el trabajo independiente y respecto del grupo anterior, la mayoría de estos microempresarios empiezan a tener personal dependiente.  Ha diferencia también del grupo anterior, tienen cierto nivel de bancarización, han debido recurrir al sistema bancario, manejan capital, pago de sueldos, algunos de ellos manejan chequeras, la mayoría sin embargo se manejan con cajas de ahorro porque son más fáciles de utilizar y tienen menos requisitos pero no manifiestan interés de ahorrar dinero en esas cajas de ahorro, sino que son cajas de ahorro típicamente transaccionales, tienen una sola cuenta y para suerte nuestra el banco escogido mayoritariamente es el Banco República.

 

Muchos utilizan la caja de ahorro con la cual se les acredita el sueldo en su actividad, una ínfima mayoría declara tener una cuenta corriente y en general usan tarjeta de crédito y leasing para algunas operaciones financieras de crédito para financiar su actividad.  Las fuentes financieras son básicamente familiares y amigos, tarjetas de créditos, prestamistas particulares y algunas cooperativas de la cual participa.  Los préstamos en el sistema bancario se conceptualizan con idénticas trabas que las observadas por el segmento de microemprendedores de nivel socioeconómico bajo, es decir que no se encuentran en servicios y productos especialmente diseñados para este tipo de trabajador o este tipo de microempresario, es decir en general se reclama eso, o sea nos ven a los bancos de esa manera como que no hay productos orientados a este tipo de actividad, o sea los productos de que disponen los bancos no sirven o por lo menos no se presenta como útiles para este tipo de microempresarios, tampoco se siente emotivamente cercanos al sistema.  Bueno e insisten que no encuentran que el sistema financiero desarrolle productos especialmente pensados para sus necesidades concretas.

 

El tercer segmento dentro de los microempresarios, es un segmento bajo, que en general eran aquellos que eran expulsados del sistema formal, un segmento medio que se erige en la actividad microempresario como una opción aunque comparten también con el sistema formal el trabajo, y después tenemos un pequeño microempresario de unos cuatro empleados pero ya con un nivel socioeconómico alto, aquí entonces cambia radicalmente, por eso hasta hablar de microempresarios en términos genéricos no es una forma de hablar correcta, tendríamos que decir dentro de los microempresarios, de qué tipo de microempresario estamos hablando.  Entonces aquí la elección de la actividad es el producto de su desarrollo personal o de su desarrollo profesional más como trabajadores independientes en función de que esa es una acción de vida, en general están formalizados, suelen trabajar en forma asidua con bancos, manejan cuentas corrientes, cajas de ahorro, tarjetas de crédito.  La cuenta corriente se valora como muy práctica y segura, se mencionan además del Banco de la República a otros bancos privados con los que opera, parece que cuando sube de estrato social se abre a la inversión en cuanto al Banco República y otros bancos el mayor y todos ellos utilizan algún servicio o producto del sistema financiero en general –tarjeta, giros, préstamos- o sea que ya tenemos un nivel de microempresarios totalmente distintos que utilizan el sistema financiero con asiduidad.

 

En relación al sistema bancario, no consideran que el mismo los trate como merecen, pero aquí en una posición totalmente diferente al otro grupo.  Aparentemente ellos sienten que les quieren vender en forma permanente algunos productos diseñados por los bancos como tarjetas de crédito, pero cuando ellos realmente solicitan dinero para desarrollar una actividad sienten que el sistema bancario les da la espalda.  Esto se evidencia como un rechazo al sistema bancario y también como una conducta poco inteligente y anticuada al sistema bancario para con ellos.  No entienden por qué el sistema bancario no ha podido adaptarse a esta forma particular de trabajo, cada vez más entendida y a su vez que se evalúa como una falta de inteligencia del sistema, ya que son un público que se autodefine como responsable y solvente económicamente.  Entonces aquí dentro del microempresario tenemos un grupo totalmente distinto del anterior que se siente excluido porque el sistema bancario no los atiende a pesar de que ellos se sienten sólidos desde el punto de vista económico-financiero.  En relación a los préstamos bancarios manifiestan haber recurrido a ellos en términos personales para la compra de auto y de vivienda, pero sufren las mismas dificultades para acceder a préstamos en calidad de empresas que los demás segmentos aquí investigados.  Esto es bien interesante como tal vez por razones regulatorias es más fácil acceder a un crédito como persona y mucho más difícil acceder al mismo crédito esa misma persona pero como microempresario.

 

En cuanto a la valoración de los requisitos, los préstamos bancarios, todos los segmentos sostienen más o menos los mismos hechos, no se han diseñado productos acordes a sus necesidades, es casi imposible de recurrir al sistema para pedir dinero cuando de una empresa se trata, el acceso al crédito es poco viable para ellos en calidad de empresarios.  Los requisitos exigidos son extremadamente engorrosos y poco prácticos, muchos de ellos dicen que para solicitar un crédito lo primero que tienen que hacer es gastar, gastar en un escribano, gastar en un contador, cuando lo que ellos necesitan es justamente dinero y no tienen dinero para gastar, de ahí que dicen que el solicitante del préstamo debe iniciar la gestión gastando dinero cuando justamente lo que le falta es dinero.  Y bueno y se mencionan las siguientes entidades financieras donde han obtenido créditos, básicamente tarjetas de crédito, empresas financieras, cajas profesionales, cooperativas, prestamistas particulares y amigos.  Existe un claro temor a endeudarse con los bancos por no poder cumplir sus requerimientos, los bancos aparecen como muy duros a este tipo de microempresarios frente al incumplimiento, el sistema bancario no lo considera suficientemente confiables y solventes y las cuotas de los bancos son más altas y los intereses son elevados.  Esto es bien interesante porque aquí se le pregunta que tipo de tasas de interés están pagando, y están pagando aproximadamente tasas del 3,5% mensual cuando en el sistema bancario la tasa está para pequeños créditos personales entre 1 y 2% mensuales.

 

Sin embargo, los créditos los consideran esenciales para su desenvolvimiento y entonces estos microempresarios plantean algunas sugerencias de acción, es decir sugieren como los bancos los deben tratar para poderse integrar al sistema financiero y entonces dicen que se trabaje con un proyecto de trabajo o de inversión que sea estudiado y evaluado por el banco.  Este proyecto podrá ser viable y rentable y en base a esas consideraciones decidir si se otorga o no el dinero, pero además incluyen otro factor es que al evaluar el banco su propio proyecto le otorgan a la institución la condición de experto por lo tanto convalida si sus proyecciones son efectivamente válidas como para encarar ese proceso de inversión.  Tiene que tener flexibilidad el financiamiento, cuotas bajas y ellos ofrecen sus propias garantías, obviamente sus propias garantías están vinculadas en particular al capital invertido, (si es que tiene un capital invertido), pero fundamentalmente a elementos de evaluación tal vez indicadores de desempeño como puede ser el comportamiento con otros clientes, la facturación mensual, los aportes al día a la seguridad social y a la impositiva, el historial como empresa, todo un conjunto de elementos que no son estrictamente la constitución de una prenda en una garantía como elemento esencial para garantizar el crédito.  Entonces algunos trabajadores incluso mencionan poseer un historial bancario, pero ese historial bancario de depósito no se considera a la hora de otorgar un crédito y la clientela que tienen, es decir las referencias de la clientela que también podrían ser un elemento muy importante tampoco se considera a esos fines.  También hablan de ser buen pagador de los servicios públicos como un elemento que podría ser considerado para este tipo de microempresario como elemento esencial para la concesión de los créditos.

 

Conclusiones

 

Los diferentes niveles socioeconómicos de los microempresarios en general muestran diferencias importantes de motivación, como ya vimos la motivación de cada empresario es significativamente diferente según el tipo de microempresario que estamos hablando, la independencia y en muchos casos el nivel de ingresos obtenidos son los elementos que mejor describen esta preferencia, cómo llegaron a ser microempresarios y que nivel de ingresos tienen. 

 

También su nivel socioeconómico muestra una relación diferencial con el sistema financiero en general, y en especial con el sistema bancario, de acuerdo al nivel socioeconómico que tengan es su relacionamiento con el sistema bancario.

 

Todos evidencian el sistema bancario con cierta lejanía, la verdad los bancos, por lo menos en Uruguay no están cerca de los microempresario, todos ellos se perciben lejanos y poco deseados por el sistema, y el Banco de la República tiene una posición de liderazgo en el segmento en términos de posicioamiento y aspiracional, en su mayoría los que han accedido a un ahorro lo eligen como la mejor opción.  Sin embargo, en las alternativas de crédito, como banco, y a pesar de preferirlo como opción ideal, normalmente utilizan instituciones o sistemas alternativos.

 

 El crédito es una demanda constante para sus necesidades, tienen que haber sistemas que se apoyen en la confianza; la falta de crédito sin embargo no ha sido una barrera en la tramitación de estos préstamos en algún momento de su historia y las líneas de crédito entonces son la principal demanda del segmento Mype.

 

El Banco de la República debe tener la delantera en esta propuesta en términos de propuesta de financiamiento. Su carácter de banco estatal lo posiciona como una institución que debe estar esencialmente orientada al desarrollo de políticas financieras sin perder de vista el objetivo social de la clientela.

 

De todas maneras es importante atender que los segmentos más bajos difícilmente se guían al sistema bancario, sin duda una adecuada comunicación y los mecanismos de acceso al mismo deberían estar ajustadas a sus posibilidades de garantía o de lo contrario volverían a confirmar su percepción de estar fuera del sistema. 

 

Por último los pequeños empresarios perciben un sistema únicamente orientado a las grandes empresas, ya sea en el otorgamiento del crédito a la propia empresa o a sus funcionarios, como del resto de los servicios financieros o bancarios.  Esto me parece que redondea algunos elementos muy importantes a considerar a la hora de definir de qué tipo de políticas pueden ser orientadas hacia la inclusión financiera fundamentalmente en el tema del crédito a microempresarios que es digamos donde quisimos centrar la atención de esta presentación.

 

Dentro de las conclusiones tenemos que crear productos y servicios financieros acordes a las necesidades de esos sectores excluidos.  Que las tasas tienen que integrar el mayor costo de transformación y mayor dificultad que tienen para la concesión de este tipo de operaciones, que debemos crear el sistema de gestión de riesgo y reducción de costo de transacción de tal manera de trasladarle las mejores tasas de interés posibles, que tenemos que trabajar en fondos de garantía fundamentalmente para que la garantía no sea un obstáculo en la concesión de estos créditos y por último que tenemos que fomentar la cooperación entre las diferentes instituciones financieras con el fin de proporcionar opciones integrales de financiamiento.

 

La regulación debe estar orientada justamente al objetivo de la inclusión financiera, la regulación aquí no debe aparecer como un elemento ajeno a la política de inclusión, si la regulación está ajena a la política de inclusión no vamos a poder avanzar en este terreno.  Hay que desarrollar algún sistema de calificación de estos microempresarios que identifique la diferencia de este sector con el crédito tradicional, flexibilizando requisitos formales ya que la dificultad de este tipo de clientes para cumplir con las obligaciones formales es muy elevado e incorporar como criterio de evaluación el historial del cumplimiento, o sea como que el historial de cumplimiento de distintas áreas aparece como el elemento esencial para justamente valorar a este tipo de créditos.

 

Un brevísimo resumen de algunos lineamientos que estamos trabajando en el banco, justamente atendiendo a estas necesidades de microempresarios:

 

La primera de ellas es un producto que estamos trabajando conjuntamente con la Corporación Nacional para el Desarrollo, que es el desarrollo de una tarjeta de crédito MYPES.  Lo que nosotros percibimos es que gran parte de estos pequeños microempresarios utilizan la tarjeta de crédito personal como un elemento de crédito para sus propias empresas, pero no tiene una tarjeta empresarial como microempresario, entonces la idea básicamente es tratar de tender a la inclusión financiera de estos microempresarios contribuyendo con una tarjeta Mypes que le de condiciones ventajosas de adquirir insumos, materiales, para eso incluso estamos trabajando con la Dirección General Impositiva, de tal forma de lograr alguna exoneración impositiva para la compra de estos microempresarios y de esa forma entonces contribuir al proceso de inclusión financiera porque sino le damos beneficios frente a la otra operativa efectivamente estos microempresarios no van a tener estímulos para iniciar el proceso de inclusión financiera que estamos procurando.

 

Después tenemos toda la temática que hace al ahorro.  En el banco estuvimos trabajando todos estos años para sustituir todo lo que son comisiones por bajo promedio, eliminarlas y tender a comisiones por transacción, exonerando una cierta cantidad de transacciones de comisiones, de esa manera entonces cualquier pequeño microempresario puede tener una cuenta de ahorro, lo único que le exigimos que esa cuenta de ahorros tenga pocas transacciones en el mes para que no tenga ningún tipo de costo.  Esa es una forma de inclusión financiera de acercar a ese pequeño microempresario al sistema bancario. Tuvimos una experiencia dentro de nuestro plan de emergencia social de atender a estas personas que estaban en emergencia social con una tarjeta prepaga para asignarle los recursos que le daba el Gobierno Central para atender sus necesidades básicas.  Bueno hemos emitido decenas de miles de tarjetas a personas indigentes justamente, y se han integrado perfectamente a lo que es la lógica de recibir dinero a través de una tarjeta prepago.

 

Por último, también hemos trabajado en todo lo que es la disminución de los costos de las remesas.  Ahí hemos trabajado en dos líneas bien diferenciadas.  Por un lado disminución del costo de la remesa misma, y por otro lado tender a la bancarización. Para esto hemos acordado con nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores la posibilidad de que cualquier uruguayo no residente pueda abrir en cualquier Embajada o Consulado del Uruguay, una cuenta en el Banco de la República, entonces hemos acordado con nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores los requisitos formales que se tienen que cumplir, de tal forma de que cualquier uruguayo no residente que quiera tener una cuenta de ahorro la pueda tener sin necesidad de concurrir al país y que esa cuenta después la pueda mover, ya sea a través de Internet o a través de una tarjeta de débito habitual. Por otro lado acuerdos con bancos internacionales, de tal forma de reducir los costos de transacción, ustedes saben bueno que aquí hay muchos países que tienen una cantidad de emigrantes bastante mayor que los uruguayos y por lo tanto han liderado este proceso, nosotros vamos a la cola de esos países pero bueno también estamos trabajando en ese sentido. 

 

Muchas gracias.

 

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